EEUU confirma que agente migratorio disparó contra vehículo en operativo en California
Publicado el 08/18/2025 a las 20:32
- Agente migratorio disparó en California
- Familia denuncia abuso de poder
- DHS defiende acción policial
Según informa la agencia EFE, El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó este lunes que un agente de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) abrió fuego contra un vehículo durante un operativo migratorio en el sur de California.
El hecho ocurrió el sábado en la ciudad de San Bernardino, parte del área metropolitana de Los Ángeles, en circunstancias que han generado fuertes controversias.
Según la versión oficial, el disparo fue un “acto de defensa propia” después de que dos oficiales resultaran atropellados.
Sin embargo, la familia de origen latino que viajaba en el vehículo asegura que se trató de un abuso de poder y teme por su seguridad.
El incidente en San Bernardino

El DHS informó que el operativo era parte de un despliegue selectivo en la zona.
De acuerdo con su comunicado, el conductor de una camioneta se lanzó contra los oficiales, hiriendo a dos de ellos.
Ante esa situación, uno de los agentes disparó su arma de reglamento en respuesta al supuesto intento de agresión.
“El sujeto huyó del lugar tras atropellar a los oficiales”, declaró un portavoz de la agencia federal.
Testimonios y videos de la familia
No había pasado pero sucedió. Agentes federales dispararon a una camioneta de un inmigrante con familia. Hay 2 videos y 2 versiones @TelemundoNews pic.twitter.com/Xr6WsgCPo4
— Edgar Muñoz (@EdgarMunozS) August 19, 2025
La versión oficial contrasta con lo documentado por la propia familia.
Tres hombres hispanos viajaban en la camioneta cuando fueron interceptados por los agentes encapuchados, sin mostrar órdenes de arresto.
Videos grabados desde el interior muestran a los oficiales rompiendo las ventanas delantera y lateral mientras exigían abrir el vehículo.
En ese momento, el conductor —residente en Estados Unidos desde hace más de 23 años— encendió la camioneta y arrancó, mientras se escuchan al menos tres disparos.
La versión de los afectados

Según Javier Hernández, director de Inland Coalition for Immigrant Justice (ICIJ), el conductor actuó al sentir que su vida y la de sus familiares estaban en peligro.
Dentro del vehículo iban su hijo de 18 años, ciudadano estadounidense, y su yerno de 23 años.
“Cuando los agentes rompieron las ventanas, él creyó que corría riesgo de muerte y decidió huir”, explicó Hernández al diario Los Angeles Times.
La familia niega haber intentado atropellar a los agentes y exige una investigación independiente.
Respuesta de las autoridades locales
El conductor denunció el incidente ante la Policía de San Bernardino, que intervino en la zona después del operativo.
Poco después, agentes del DHS y de la policía local rodearon la vivienda familiar por varias horas.
Organizaciones civiles denunciaron que los oficiales no presentaron orden judicial alguna, pero presionaron para que el conductor saliera de su hogar.
“Fue un acto de intimidación que aterrorizó a toda la familia”, sostuvo ICIJ en un comunicado.
Acusaciones de abuso de poder
La organización calificó el operativo como un “claro abuso de poder”.
“Disparar contra civiles y detener familias sin motivo es inaceptable y debe terminar”, afirmó Hernández.
El DHS, en cambio, criticó a la Policía de San Bernardino por no arrestar al conductor tras el tiroteo.
Además, responsabilizó a las llamadas leyes santuario de California por impedir la detención inmediata del inmigrante.
Un contexto de creciente tensión
El incidente se produjo apenas dos días después de otro episodio trágico relacionado con operativos migratorios.
Carlos Roberto Montoya, guatemalteco de 52 años, murió atropellado en una autopista de Monrovia al huir de una redada en un Home Depot.
Su caso generó indignación entre organizaciones proinmigrantes, que ven en estas muertes el resultado de políticas migratorias más agresivas.
La muerte de Montoya es la segunda en menos de una semana vinculada directamente a operativos federales en el sur de California.
Una crisis en desarrollo
El DHS insiste en que sus agentes actuaron en defensa propia y que los inmigrantes deben someterse a la ley.
En contraste, activistas y defensores de derechos humanos reclaman el fin de operativos que, según dicen, criminalizan a comunidades enteras.
Las investigaciones sobre lo sucedido en San Bernardino aún están en curso y determinarán si hubo uso excesivo de la fuerza.
Mientras tanto, la familia afectada busca justicia y asegura que seguirá denunciando los abusos sufridos.
El caso refleja la creciente tensión en torno a la política migratoria de Estados Unidos y sus repercusiones en las comunidades latinas del sur de California.
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