Alerta en Texas Hill Country: Preparan plan ante nueva ola de tormentas tras inundaciones mortales
Publicado el 07/11/2025 a las 10:06
- Ola de tormentas en Texas
- Riesgo de nuevas inundaciones
- Alerta meteorológica y preparativos
Texas se prepara para un nuevo episodio de tormentas que amenaza con agravar la ya crítica situación tras las inundaciones mortales ocurridas el 4 de julio.
De acuerdo con ‘Fox Weather’, Texas Hill Country se mantiene en máxima alerta mientras las autoridades advierten que la saturación del suelo aumenta el riesgo de inundaciones con lluvias incluso moderadas.
El Centro de Pronóstico de FOX ha emitido avisos especiales exhortando a la población a seguir de cerca cada actualización meteorológica, especialmente en regiones que apenas comienzan a evaluar los daños de la emergencia pasada.
Se espera que este fin de semana se formen extensos sistemas de tormentas eléctricas sobre el Panhandle, el Big Bend y el norte de Texas, desarrollándose en el límite de una persistente cúpula de calor que domina el oeste del país.
Riesgo elevado de inundaciones

Ciudades como Amarillo, Lubbock, Midland, Abilene y Dallas enfrentan alto riesgo de tormentas eléctricas severas durante el fin de semana y los primeros días de la próxima semana.
El Centro de Predicciones Meteorológicas de la NOAA ha emitido una alerta de inundación repentina de nivel 2 en una escala de 4, cubriendo buena parte del oeste de Texas, Panhandle y norte del estado.
TE PUEDE INTERESAR: Donald Trump, ¿conseguirá el premio Nobel de la paz?
Aunque los modelos climáticos sugieren que las lluvias más intensas caerán al norte de Hill Country, se pronostican acumulaciones de entre 2 y 4 pulgadas de lluvia en varios puntos.
El problema central es la sobresaturación del suelo: según meteorólogos de FOX Weather, en algunas zonas bastará menos de media pulgada de precipitación para detonar inundaciones peligrosas.
Suelo saturado y rescates activos tras ola de tormentas en Texas
La fragilidad del terreno en Hill Country es una herencia inmediata del desastre del 4 de julio, cuando varios sitios recreativos a lo largo del río Guadalupe fueron arrasados por un repentino y letal aumento del caudal.
Equipos de rescate y voluntarios continúan trabajando para localizar a los desaparecidos, mientras los residentes enfrentan la tarea de reconstruir viviendas, carreteras y servicios esenciales.
En este contexto de recuperación, la amenaza de nuevas lluvias fuertes genera temor en comunidades que aún no han podido enterrar a sus muertos ni dimensionar el costo total de los daños.
El Servicio Meteorológico Nacional advierte que los niveles de humedad atmosférica se acercarán al percentil 90 para esta época del año, creando un ambiente especialmente propicio para lluvias abundantes.
Tormentas lentas, riesgo extremo
Además, la previsión de un flujo débil en la dirección del viento indica que las tormentas podrían avanzar con lentitud, descargando enormes cantidades de agua sobre áreas limitadas durante periodos prolongados.
Ese comportamiento errático aumenta el riesgo de inundaciones repentinas, con la posibilidad de que tormentas eléctricas se estacionen sobre poblaciones vulnerables sin oportunidad de evacuar a tiempo.
La seguridad personal también está en juego: solo seis pulgadas de agua en rápido movimiento pueden derribar a un adulto, y 30 centímetros bastan para arrastrar un vehículo.
Por eso, las autoridades locales insisten en que la gente evite conducir en calles inundadas y respete las advertencias de cierre de caminos.
Frente frío y calor peligroso
En contraste con el norte y el oeste de Texas, el centro y sur del estado tendrán menos riesgo de lluvias extremas pero enfrentarán calor peligroso, con temperaturas que rondarán los 90 grados y sensaciones térmicas que superarán los 100.
Esa combinación de calor sofocante y humedad elevada complica las tareas de reconstrucción y aumenta el riesgo de enfermedades relacionadas con el calor.
En medio de estas condiciones, se espera que un frente frío se desplace desde Canadá hasta las llanuras del sur, trayendo lluvias y tormentas a una amplia franja del país, desde los Grandes Lagos hasta Texas.
Expertos advierten que, aunque la mayor parte de las lluvias más intensas se proyecta al norte de las zonas más castigadas de Texas, la incertidumbre meteorológica obliga a mantener la vigilancia en todo el estado.
Planificación comunitaria
Las autoridades reiteran que la planificación comunitaria y la preparación individual son fundamentales para reducir el número de víctimas y evitar un desastre mayor en caso de que las tormentas tomen un rumbo inesperado.
Para los texanos, el desafío será equilibrar la necesidad de mantenerse alerta sin caer en el pánico, apoyando a quienes siguen desplazados y reconstruyendo comunidades golpeadas por la furia de la naturaleza, apuntó ‘Fox Weather‘.
Artículo relacionado