Cinco hábitos que sabotean tu felicidad y cómo cambiarlos
Publicado el 05/11/2025 a las 15:03
Publicado el 11/05/2025 a las 20:03
- Hábitos que sabotean tu felicidad
- Rutina para bienestar emocional
- Pequeños cambios, gran impacto
Aunque la felicidad está asociada con una mejor salud, mayor esperanza de vida y hábitos más sanos, millones de personas en el mundo se sienten cada vez más insatisfechas.
Un informe reciente del Global Mind Project evidenció una caída sostenida en los indicadores de bienestar emocional, desde América Latina hasta Europa y Asia Central.
La terapeuta clínica Anna Lancaster considera que esta tendencia no responde únicamente a factores externos, sino a decisiones que tomamos todos los días sin notarlo.
«El bienestar no depende solo de lo que sucede afuera, sino de lo que elegimos cultivar dentro de nosotros», explicó en una entrevista con ¡Hola!.
La felicidad como decisión cotidiana

Aunque los genes tienen su influencia, Lancaster sostiene que hasta el 60 % de nuestro nivel de felicidad puede modificarse con hábitos cotidianos y entornos positivos.
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A continuación, cinco errores comunes que afectan la felicidad y estrategias simples para revertirlos, según el medio de ‘Infobae’.
1. Esperar que algo bueno ocurra para sentirnos bien
Muchas personas condicionan su felicidad a eventos externos: un ascenso, una pareja ideal o unas vacaciones soñadas.
Lancaster propone invertir esa lógica: primero crear emociones positivas para que la mente y la realidad se alineen.
“El cerebro no distingue entre lo real y lo imaginado. Si cultivamos sensaciones como gratitud o entusiasmo, reconfiguramos su funcionamiento”, explicó.
Su recomendación es comenzar cada mañana con una visualización positiva: imaginar escenas agradables, logros o momentos de calma.
2. Enfocarse solo en lo negativo

La mente humana tiene un sesgo natural hacia lo negativo: una crítica hiere más que cinco halagos, y un error persiste más que un éxito.
Para contrarrestar esto, Lancaster sugiere practicar la gratitud cada noche, escribiendo tres cosas buenas del día, aunque sean pequeñas.
Este hábito, validado por estudios del psicólogo Martin Seligman, ayuda a fortalecer la resiliencia y mejora el bienestar general.
Con el tiempo, este simple ejercicio entrena al cerebro para notar y valorar lo positivo.
3. Hablarse con dureza (y en silencio)
La forma en que nos hablamos internamente tiene un impacto directo en nuestra salud mental.
Frases como “no soy suficiente” o “todo me sale mal” construyen patrones mentales difíciles de romper.
Lancaster recomienda usar un lenguaje más compasivo, como el que utilizaríamos con un ser querido. También sugiere hablarse en tercera persona: “Puedes con esto, Ana”, en lugar de “No puedo más”.
Este pequeño cambio reduce el peso emocional de las dificultades y refuerza la autoconfianza.
4. Buscar gratificaciones rápidas sin descanso
Redes sociales, café, azúcar y notificaciones generan picos de dopamina que, si se repiten constantemente, saturan el sistema de recompensa del cerebro.
El resultado es una disminución general de la motivación, incluso para actividades significativas.
La terapeuta propone un “reinicio matutino”: evitar el celular, la cafeína y el azúcar en la primera hora del día.
En su lugar, recomienda actividades que generen bienestar duradero como leer, meditar, caminar o conversar con alguien. Estas acciones estabilizan el ánimo y construyen una sensación de plenitud más sostenida.
5. Descuidar las relaciones que realmente importan
Los vínculos humanos son el principal factor de felicidad a largo plazo, más allá del dinero o el éxito profesional.
El Estudio Grant de Harvard, con más de ocho décadas de seguimiento, confirmó que la calidad de las relaciones predice mejor la salud y la alegría que cualquier otro factor.
Para fortalecer esos vínculos, Lancaster invita a estar presente: mirar a los ojos, dejar el celular y escuchar con atención. Pequeños gestos como enviar un mensaje honesto o programar una charla presencial pueden tener un enorme impacto emocional.
En lugar de esperar un momento perfecto para ser feliz, la clave está en integrar la felicidad como una práctica diaria. Cambiar estos cinco hábitos puede parecer simple, pero su efecto acumulado transforma la forma en que se vive el día a día, señaló ‘Infobae‘.
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