Condenan a enfermera de Missouri que envenenó a su esposo para casarse con un reo
Publicado el 06/29/2025 a las 15:43
Publicado el 29/06/2025 a las 20:43
- Condenan a enfermera de Missouri
- Romance con reo de Jefferson City
- Planificó muerte de su esposo
Una enfermera penitenciaria de Missouri fue condenada a 12 años de prisión por envenenar a su esposo con anticongelante e incendiar su casa para borrar pruebas.
Esto se a convertido en un caso que sacudió a la comunidad por su cruel motivación: casarse con un recluso condenado a cadena perpetua.
Amy Murray, quien trabajaba en el Centro Correccional de Jefferson City, mantenía una relación amorosa con Eugene Claypool, un reo condenado por asesinato, mientras planificaba la muerte de su esposo para quedar libre y unirse a su amante encarcelado.
El juez Aaron Koeppen impuso la pena de 12 años de prisión por asesinato en segundo grado, además de sentencias de siete años por incendio provocado y cuatro por manipulación de pruebas, aunque estos últimos se cumplirán de forma simultánea, conforme a un acuerdo bajo la norma Alford.
Incendio revela homicidio premeditado

Dicho crimen ocurrió en diciembre de 2018, cuando Amy elaboró una coartada para ocultar el homicidio: dijo a la policía que había salido con su hijo y sus dos perros a un restaurante de comida rápida, y que al volver encontró la vivienda envuelta en llamas.
El incendio se reportó en la localidad de Iberia, en St. Louis, donde los bomberos encontraron el cuerpo de Joshua Murray, el esposo de Amy, en el dormitorio principal, con señales que hacían sospechar que el fuego había sido intencionalmente provocado.
TE PUEDE INTERESAR: México se une a las protestas contra las redadas antiinmigrantes en EE.UU.
Aunque en un inicio se pensó que Joshua había muerto a causa del incendio, la autopsia reveló una verdad más siniestra:
Niveles letales de etilenglicol, el compuesto tóxico del anticongelante, lo que confirmó que había sido envenenado antes de que la casa ardiera.
Relación con reo como móvil
Investigadores de la Oficina del Jefe de Bomberos del Estado y del Departamento del Sheriff del Condado de Miller determinaron mediante peritajes que el incendio se había iniciado con un acelerante, apuntando a un claro intento de destruir la escena del crimen.
El caso dio un giro aún más turbio cuando la policía obtuvo grabaciones de llamadas telefónicas en las que Amy hablaba con Claypool sobre no querer seguir con su esposo y planeaba casarse con él tras la muerte de Joshua.
Tras el incendio, Murray le dijo a Claypool que su esposo ya estaba “fuera del panorama” y discutieron estrategias para apelar la condena del recluso, mostrando la frialdad con la que había planificado el crimen para iniciar una nueva vida con su amante preso.
Las autoridades arrestaron a Amy en febrero de 2019, tres meses después del asesinato, cuando reunieron pruebas suficientes que conectaban el veneno, el incendio premeditado y su relación con Claypool como el móvil para acabar con la vida de Joshua.
Condena y dolor de la familia
Durante el proceso judicial, en junio de 2025, Amy Murray aceptó un acuerdo con la fiscalía bajo una declaración Alford, que le permitió recibir la condena sin admitir formalmente la culpabilidad, aunque el tribunal la sentenció por asesinato en segundo grado.
El cargo de acción criminal armada fue desestimado como parte del acuerdo, pero la enfermera permanece detenida en el Centro Correccional del Condado de Miller, a la espera de su traslado definitivo a una prisión estatal donde cumplirá su condena.
Dicho caso generó conmoción en la comunidad local y provocó indignación entre los familiares de Joshua Murray, quienes describieron a la víctima como un hombre trabajador y un esposo dedicado que no merecía el trágico final que enfrentó.
La historia ha servido como un sombrío recordatorio de los extremos a los que puede llegar la ambición y el deseo personal, dejando tras de sí una estela de muerte, destrucción y una familia devastada que aún intenta recuperarse de la tragedia, según ‘La Opinión‘.
Artículo relacionado