Crónica: Joven latina y su novio trataron de robar en Lowes
Publicado el 02/25/2022 a las 13:50
Publicado el 25/02/2022 a las 18:50
- Crónica: Joven latina y su novio trataron de robar en Lowes
- La pareja tenía una ingeniosa táctica para sacar herramientas
- Trataron de imponer su propia oferta de comprar al dos por uno
Crónica: Joven latina y su novio trataron de robar en Lowes: Hoy 25 de febrero es el cumpleaños número 29 de Eliced Valencia Álvarez, una joven de ascendencia hispana que reside en el área metropolitana de Atlanta (Georgia). Estoy seguro de que ella hubiese querido que fuera diferente, pero para su mala suerte, acaba de meterse en un tremendo problema legal.
Y es que ayer la arrestaron al interior de una tienda de herramientas Lowes tratando de sacar unos accesorios sin haber pagado por ellas. La chica que reside en la ciudad de Suwannee viajó media hora hacia el sur, a la tienda Lowes en la localidad de Norcross con su novio, un hombre 15 años mayor que ella.
Crónica: Joven latina y su novio trataron de robar en Lowes: Tenían una táctica muy particular

Las autoridades locales me dijeron que iban a bordo de una camioneta de la marca Ford modelo F150 y año 2001, que según figura en las placas es propiedad de Gregorio Ordaz Osorio, de 44 años. De hecho, todo indica que, al llegar al establecimiento, el hombre ingresó, pero solo, buscó un par de herramientas y otros accesorios.
Luego se dirigió a la caja y pagó por ellos. Hasta ahí todo estaba bien, pero entonces venía la segunda parte del plan. Gregorio regresó a su vehículo, donde lo estaba esperando su noviecita. Guardó las compras y le entregó a ella la factura. Era entonces el turno de Eliced de hacer su parte del “trabajo”.
Crónica: Joven latina y su novio trataron de robar en Lowes: Ella entró a la tienda a tomar las mismas prendas

Eliced ingresó a Lowes tomó una carretilla y comenzó a dar vueltas por los pasillos buscando ese taladro valorado en 129 dólares, la sierra que costaba 199 y un par de llantas cuyo valor era de 17.99 dólares, exactamente los mismos productos por lo que recién acababa de pagar su novio y que juntos equivalían a 345 dólares con 99 centavos y sin incluir los respectivos impuestos.
Tras haberlos hallado, los colocó en su carrito y caminó hacia afuera de la tienda de una manera muy serena, con recibo en mano, como que si ella los había comprado. La joven no contaba con que los empleados de Prevención de Pérdidas la estaban monitoreando por medio de sus cámaras de seguridad.
Crónica: Joven latina y su novio trataron de robar en Lowes: Fue abordada justo en la puerta de salida

Al ver que no había pasado a la caja a efectuar los respectivos pagos de dichos artículos, los guardias de seguridad la interceptaron justo antes de que ella fuera a salir. La confrontaron y trató de convencerlos de que acababa de pagar por ello, entregándoles la factura a pesar de que sabía que no correspondía a esa compra.
Entonces el personal de la tienda le pidió que los acompañara a una habitación trasera donde tienen sus pantallas y demás equipo de control para “aclarar el asunto”. Ella se sentía tan confiada que accedió a sus indicaciones a fin de no despertar más sospechas. Mientras que conversaban sentados y cómodos, otro trabajador llamó al 911.
Convencidos de que les estaban robando

La seguridad de Lowes estaba segura de que en ese preciso instante ocurría un “hurto en progreso” y Eliced y su pareja estaban detrás de ello, lo cual fue exactamente lo que ellos le reportaron a la policía. En cuestión de minutos al establecimiento llegaron cuatro patrullas del departamento policial de Norcross.
Al ver que el sitio estaba lleno de uniformados, Gregorio salió como si fuera un cliente normal y abandonó la escena de inmediato, dejando atrás sola y completamente desprotegida a su joven y amada novia. La chica quedó perpleja al ver entrar al cuarto a la policía, sabía que todo les había salido muy mal ese día y que ella se llevaría la peor parte.
Le saldrá muy cara esa jugadita

Eliced fue arrestada en el acto, los oficiales a cargo de la pesquisa confiscaron los productos como parte de la evidencia en su contra y la sacaron esposada de la tienda en medio de todos los compradores, algunos de los cuales la veían asombrados, pues apenas unos minutos antes notaron que andaba de “compras” como ellos.
La joven fue recluida al Centro de Detención del condado de Gwinnett y unas horas más tarde, un juez estatal le concedió la salida tras el pago de una fianza de 1,850 dólares, o sea cinco veces mayor al dinero que ella tenía que haber pagado por las prendas que estaba hurtando. La policía ahora está tras la pista de su querido noviecito a quien consideran “persona de interés”. Gracias por leer mi crónica de hoy en MundoHispánico. Hasta la próxima.
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