Guardiola cambió el fútbol inglés mucho más allá de la Premier
Publicado el 01/10/2026 a las 16:10
Cuando Pep Guardiola deje el Manchester City, su legado no se medirá solo en títulos.
Inglaterra lo despedirá como uno de los entrenadores más influyentes de su historia, no únicamente por lo que ganó, sino por cómo cambió la manera de entender y jugar al fútbol en todo el país.
Su paso por la Premier League no solo transformó al City en una potencia dominante, sino que alteró la identidad del fútbol inglés desde la élite hasta las categorías más bajas.
El reconocimiento que llegó desde el fútbol modesto

Una de las imágenes más simbólicas de esa influencia ocurrió fuera del foco mediático habitual.
En 2024, durante la gala de premios de la Asociación de Futbolistas Profesionales (PFA), Dean Lewington —defensa histórico del fútbol inglés con más de dos décadas en la EFL— señaló directamente a Guardiola como el responsable del cambio más profundo que había visto en su carrera.
Su mensaje fue claro: entrenadores, jugadores y clubes de todo el país, consciente o inconscientemente, empezaron a pensar el juego a partir de las ideas del técnico catalán.
No se trataba de copiar esquemas, sino de una nueva forma de interpretar el fútbol.
De los balones largos al juego posicional

Durante décadas, el fútbol de las divisiones menores en Inglaterra se caracterizó por el juego físico, el balón largo y el ritmo directo.
Hoy, ese paisaje es muy distinto.
En cualquier jornada de League One o League Two aparecen equipos que salen jugando desde atrás, utilizan falsos nueves o laterales que se cierran al mediocampo, conceptos que Guardiola popularizó en la élite.
Ese cambio no se produjo por imposición, sino por imitación progresiva. Los entrenadores comenzaron a creer que era posible competir desde la posesión, incluso sin contar con plantillas repletas de estrellas.
Un legado que Guardiola nunca quiso adjudicarse

El propio Guardiola siempre se mostró incómodo al hablar de su influencia en el fútbol inglés.
En más de una ocasión rechazó la idea de haber “cambiado” el juego, insistiendo en que cada entrenador debe construir su identidad y que copiar modelos no garantiza resultados.
Sin embargo, su impacto fue tan evidente que otros lo dijeron por él.
Figuras como Gary Lineker resumieron esa transformación señalando que Guardiola no solo ganó, sino que cambió la manera de pensar el fútbol en Inglaterra, alejándolo de la obsesión histórica por el juego directo.
La influencia vista desde el banquillo rival

Gary Caldwell, entrenador del Exeter City y exjugador de la EFL, es uno de los tantos técnicos que reconocen esa huella.
Para él, Guardiola no solo redefinió sistemas tácticos, sino también la manera en que los entrenadores analizan los espacios, la posesión y el movimiento sin balón.
Preparar un partido contra un equipo de Guardiola, incluso con plantillas alternativas, implica enfrentarse a múltiples variantes y estructuras. Esa complejidad es parte de su legado: equipos difíciles de leer, de presionar y de neutralizar.
Un cambio que sobrevivirá a su salida

Guardiola puede marcharse del Manchester City, pero su influencia ya está instalada en la pirámide del fútbol inglés.
Su legado vive en entrenadores que nunca trabajaron con él, en jugadores formados bajo sus ideas y en clubes que se atrevieron a cambiar su identidad.
Más allá de los títulos, su mayor triunfo fue demostrar que el fútbol inglés podía evolucionar sin perder competitividad. Cuando Pep se vaya, Inglaterra no volverá a jugar como antes.
Te puede interesar: Así quedaron los grupos del Mundial 2026
Artículo relacionado