Hooters anuncia el cierre de su último local en Long Island tras años de operación y cambios
Publicado el 20/02/2026 a las 19:09
- Hooters anuncia cierre
- Comunidad lamenta despedida
- Ajustes por crisis financiera
El icónico restaurante Hooters confirmó que su última sucursal en Long Island cerrará en los próximos días, una noticia que tomó por sorpresa a clientes y vecinos que han frecuentado el lugar por más de una década.
Aunque aún no se ha anunciado una fecha exacta para el cierre, la marca difundió un comunicado en redes sociales donde explicó las razones detrás de esta decisión.
“Después de mucha deliberación, hemos tomado la difícil decisión de cerrar este establecimiento”, expresó el mensaje compartido en Facebook.
El anuncio generó una ola de reacciones entre quienes consideraban al restaurante un punto de reunión clásico en la zona.
Un cierre que marca el final de una era local

Hooters agradeció a su comunidad por los años de apoyo y destacó los momentos que marcaron la trayectoria del local.
“Estamos increíblemente agradecidos por los muchos años de buenos momentos, cerveza fría, alitas picantes y recuerdos inolvidables que compartimos aquí”, señaló la cadena.
El restaurante de Farmingdale había abierto en 2010 y rápidamente se convirtió en un sitio popular entre residentes y visitantes.
Sin embargo, su historia no estuvo exenta de dificultades internas y cambios administrativos.
Un pasado de disputas, cierres y reaperturas
En octubre de 2012, el local cerró temporalmente debido a una disputa con Hooters of America LLC, de acuerdo con información de Greater Long Island.
El conflicto provocó que el restaurante cambiara de nombre y operara brevemente como Bud’s Ale House.
Posteriormente, cerró nuevamente a inicios de 2013, pero meses después volvió a abrir sus puertas, esta vez reposicionado como franquicia oficial tras una remodelación.
Una trayectoria marcada por idas y vueltas que, aun así, no impidió que el lugar recuperara popularidad.
Una operación que parecía estable hace apenas un año
En junio del año pasado, los administradores del Hooters de Farmingdale aseguraban que el local “permanecería abierto” y que “estaba funcionando muy bien”, pese a los cierres masivos en otras partes del país.
La compañía había comenzado a reducir su presencia nacional tras clausurar docenas de sucursales en Estados Unidos.
El golpe más fuerte llegó cuando la empresa matriz se declaró en bancarrota bajo el Capítulo 11 a principios de 2025 como parte de un proceso de reestructuración financiera.
Este contexto económico terminó afectando a la ubicación de Long Island, que ahora se despide definitivamente.
El impacto para clientes y comunidad
Para muchos, el cierre significa la pérdida de un espacio que formó parte de la vida social de Farmingdale por más de una década.
Clientes habituales han expresado nostalgia y agradecimiento por los momentos vividos en el local.
Aunque la marca no ha dado más detalles sobre el futuro de la propiedad, el mensaje final hacia sus seguidores fue claro: gratitud y despedida.
La salida de Hooters de Long Island se suma a una tendencia de ajustes corporativos que redefinen el panorama de la cadena en Estados Unidos, señaló ‘The US Sun‘.
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