ICE deporta a joven guatemalteco de 20 años sin antecedentes: “Hombre de fe”
Publicado el 07/09/2025 a las 14:48
- Pascual Pedro : Deportación tras cita rutinaria
- Sin antecedentes penales previos
- Comunidad organizó vigilia
Pascual Pedro, un joven guatemalteco de 20 años descrito como trabajador, deportado pese a no tener antecedentes penales, se ha convertido en el rostro más reciente del impacto humano de las políticas migratorias restrictivas en Estados Unidos.
Tras un control rutinario con ICE en Cedar Rapids, Iowa, fue detenido y deportado a Guatemala a principios de julio, desatando indignación y solidaridad en su comunidad.
El caso de Pascual Pedro
El contexto
Pedro llegó a Estados Unidos desde Guatemala en 2018, cuando tenía apenas 13 años, acompañado de su padre.
Tras su llegada, ambos quedaron en la mira de las autoridades migratorias.
Su padre fue deportado tras un chequeo con ICE poco tiempo después, mientras que Pedro, aunque estaba bajo una orden de deportación expedita, pudo permanecer en el país gracias a un programa de libertad supervisada.
Tras la separación familiar, se mudó con sus abuelos, quienes viven en EE.UU. desde 1991.
En West Liberty, Iowa, Pedro encontró un hogar, fue parte de su comunidad, se graduó de la secundaria local y jugó para el equipo escolar de fútbol, incluso llegando a un torneo estatal el año pasado.
La detención y la deportación de Pascual Pedro
El 1 de julio, Pedro acudió a una cita rutinaria en la oficina de ICE en Cedar Rapids, como lo había hecho en otras ocasiones.
Sin embargo, en esta oportunidad fue detenido de inmediato. Según The Gazette, Pedro logró enviarle un mensaje de texto a su abuelo para avisarle de la detención y compartió en Snapchat una foto donde se veían sus tobillos esposados.
Fue inicialmente recluido en la cárcel del condado de Muscatine.
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Posteriormente, el fin de semana, fue trasladado al centro de detención de Pine Prairie en Luisiana.
Para el 6 o 7 de julio, ya había sido deportado a Guatemala, según reportó The Des Moines Register.
Su abogado, Tim Farmer, presentó una petición de suspensión de deportación de 135 páginas el 7 de julio, pero para entonces Pedro ya se encontraba en ruta hacia Guatemala.
Una comunidad que no se queda callada

La organización Escucha Mi Voz, que defiende los derechos de inmigrantes desde una perspectiva religiosa, tomó el caso de Pedro y movilizó apoyo. La petición legal estaba respaldada por cartas de líderes escolares, comunitarios y religiosos.
El padre Guillermo Treviño, de la Iglesia Católica St. Joseph y padrino de confirmación de Pedro, lo describió como “un miembro respetado de la comunidad, un atleta talentoso y un hombre de fe con ningún antecedente penal”.
El 6 de julio, familiares, amigos y líderes religiosos de West Liberty organizaron una vigilia de oración en su honor, frente a la iglesia St. Joseph Catholic Church. Allí elevaron plegarias y expresaron su apoyo al joven y su familia, mientras enfrentaban la tristeza de su expulsión.
Debate nacional sobre migración
El caso se inscribe en la política migratoria impulsada por el presidente Donald Trump, quien ha prometido deportar a millones de inmigrantes sin estatus legal.
La Casa Blanca considera que cualquiera que esté en el país ilegalmente es criminal, pero críticos aseguran que estas redadas solo siembran miedo en comunidades ya vulnerables.
Voces de la familia y la defensa
Francisco Pedro, abuelo de Pascual, fue claro en su denuncia ante The Gazette:
«Él no tiene antecedentes, no tiene nada malo. Lo único que hizo fue presentarse ante inmigración, como ellos querían, y se lo llevaron.»
Por su parte, su abogado Tim Farmer declaró a The Des Moines Register:
«Tenía la esperanza de que con el fin de semana festivo eso nos beneficiara de alguna forma, en el sentido de que no lo deportaran durante el fin de semana. Pero obviamente lo hicieron.»
Para muchos en West Liberty y más allá, su deportación simboliza la fragilidad del sueño de construir una vida mejor, incluso cuando se siguen las reglas y se mantiene un historial limpio.
¿Crees que las políticas migratorias actuales son justas o deberían reformarse para proteger a quienes han hecho de Estados Unidos su hogar?
FUENTE: Newsweek
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