Cientos de muertos en Pakistán tras inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra
Publicado el 08/16/2025 a las 15:54
Publicado el 16/08/2025 a las 20:54
- Inundaciones devastan aldeas en Pakistán
- Más de 220 muertos confirmados
- Rescatistas buscan decenas desaparecidos
Segun informa CBSNEWS, Las lluvias monzónicas desataron en el noroeste de Pakistán un desastre natural de gran magnitud que dejó más de 220 muertos en apenas 48 horas, mientras rescatistas siguen buscando cuerpos y supervivientes entre montañas de lodo y rocas.
La Autoridad Nacional de Gestión de Desastres confirmó que desde el 26 de junio el país ha registrado más de 540 fallecidos por inundaciones y derrumbes, lo que convierte esta temporada en una de las más letales de los últimos años.
El residente Azizullah describió a la agencia AFP la catástrofe como “el fin del mundo”, al recordar que el suelo temblaba con la fuerza del agua y el estruendo de las rocas.
“Escuché un ruido fuerte, como si la montaña se desplomara. Corrí y vi cómo la tierra vibraba, sentí la muerte frente a mí”, relató.
Devastación en Buner
Cientos de muertos en Pakistán por uno de los peores monzones en Asia en la última década
Los equipos de rescate intentan este sábado recuperar los cadáveres sepultados bajo los escombros en el norte de Pakistán, donde unas lluvias monzónicas inusualmente intensas causaron la… pic.twitter.com/1eys5HGZon
— DW Español (@dw_espanol) August 16, 2025
La provincia de Khyber Pakhtunkhwa se convirtió en el epicentro de la tragedia, especialmente en el distrito de Buner, donde torrentes arrasaron con aldeas enteras.
El portavoz de emergencias Mohammad Suhail señaló que cientos de rescatistas trabajan en Pir Baba y Malik Pura, los lugares más golpeados, donde decenas de casas fueron destruidas en cuestión de minutos.
El policía Imtiaz Khan sobrevivió de milagro al observar cómo un arroyo crecía de forma súbita y transportaba toneladas de rocas que arrasaron entre 60 y 70 viviendas. “Nuestra comisaría fue destruida. Si no hubiéramos escapado hacia un terreno más alto, habríamos muerto”, aseguró a The Associated Press.
Los equipos de rescate describieron escenas de desolación en Pir Baba: calles cubiertas de piedras gigantes, casas reducidas a escombros y familias enteras desaparecidas.
Vidas destrozadas

Los testimonios recogidos en la zona reflejan el impacto humano de la tragedia.
El maestro Suleman Khan perdió a 25 familiares, y relató que sobrevivió junto a su hermano porque estaban lejos de casa cuando la corriente golpeó Qadar Nagar.
El médico local Mohammad Tariq informó que muchas de las víctimas murieron antes de llegar al hospital y que un gran número eran niños y hombres, mientras las mujeres se encontraban en las colinas recogiendo leña o cuidando el ganado.
“Fue tan rápido que no hubo tiempo para escapar”, explicó Mohammad Khan, de 53 años, quien apenas logró ponerse a salvo.
Dolor y funerales masivos

En hospitales improvisados, heridos como Sultan Syed, de 45 años, se recuperan de fracturas y contusiones después de haber sido golpeados por las rocas que arrastró la corriente.
El sábado se celebraron múltiples funerales en Buner, donde el clérigo Mufti Fazal dirigió oraciones desde la madrugada hasta la tarde en diferentes localidades.
“Antes de las inundaciones, la zona bullía de vida. Ahora solo queda dolor y tristeza”, expresó el líder religioso.
Las autoridades entregaron alimentos y tiendas de campaña a los sobrevivientes, mientras la población intenta afrontar el trauma y la destrucción.
Emergencia en otras regiones
El desastre no se limita a Pakistán.
En Cachemira, bajo control de la India, rescatistas buscan a decenas de desaparecidos en la aldea de Chositi, tras una inundación repentina que dejó 60 muertos y más de 150 heridos, muchos en estado crítico.
La tragedia ocurrió durante una peregrinación hindú, lo que obligó a evacuar a unos 4.000 fieles y rescatar a más de 300 personas atrapadas en la montaña.
Este tipo de aguaceros se han vuelto cada vez más frecuentes en la región del Himalaya, donde expertos señalan al cambio climático como un factor clave que intensifica la fuerza de las lluvias y el deshielo.
Miles de evacuados
Las autoridades paquistaníes reportaron que más de 3.500 turistas han sido evacuados de zonas peligrosas en los últimos días.
Muchos visitantes habían ignorado las advertencias del gobierno, exponiéndose a un peligro mortal en áreas montañosas vulnerables.
En total, la gestión provincial indicó que al menos 351 personas murieron esta semana solo en Khyber Pakhtunkhwa y Gilgit-Baltistán, lo que muestra la magnitud del desastre.
Las lluvias monzónicas, más intensas de lo habitual, mantienen en alerta a todo el país.
Una catástrofe en expansión
La combinación de inundaciones, derrumbes y corrientes cargadas de rocas amenaza con agravar aún más la crisis humanitaria en regiones de difícil acceso.
Los sobrevivientes ahora enfrentan no solo el luto, sino también la pérdida de hogares, cultivos y ganado. En un contexto de precariedad económica y fragilidad institucional.
Pakistán, ya golpeado por catástrofes similares en años anteriores. Vuelve a quedar expuesto a los efectos de un clima cada vez más extremo que pone en riesgo la vida de millones.
Artículo relacionado