Buscar
Aprieta "Enter" para buscar o "ESC" para cerrar.

La presión conservadora del sistema educativo redefine el rumbo de la Universidad de Texas

Cambios legales y políticos transforman universidades públicas en Texas, limitan al profesorado y reavivan el debate sobre enseñanza.
2025-12-14T18:32:02+00:00
Share on FacebookShare on InstagramShare on TwitterShare on TikTokShare on YouTubeShare on WhatsApp
Suscríbete a Nuestro Boletín
Recibe por email las noticias más destacadas
Universidad de Texas en Austin bajo presión/Foto: Shutterstock
  • Universidad de Texas en Austin
  • Reformas conservadoras educativas
  • Debate libertad académica

La Universidad de Texas en Austin, durante décadas considerada un bastión del pensamiento liberal en un estado mayoritariamente conservador, atraviesa una transformación profunda.

La institución, conocida por su activismo estudiantil y por defender la autonomía académica, se ha convertido en uno de los principales focos de una ofensiva política contra la educación superior pública.

Este cambio no ocurre de forma aislada, sino como parte de una reconfiguración más amplia impulsada por líderes republicanos en todo el sistema universitario estatal.

Lo que antes distinguía a la universidad como una excepción, hoy la coloca en el centro del conflicto ideológico.

Un bastión académico bajo asedio político

Universidad de Texas en Austin
Universidad de Texas en Austin bajo presión conservadora-Foto: Shutterstock

Durante años, el liderazgo de la Universidad de Texas resistió los intentos del poder estatal por limitar la influencia del profesorado.

La institución defendió políticas de diversidad y logró sostener su modelo de admisión con enfoque racial hasta la Corte Suprema en 2016.

TE PUEDE INTERESAR: Tragedia. Niña hispana muere cuando iba con su mamá camino a la escuela

Ese historial la convirtió en un imán para estudiantes progresistas y en un símbolo incómodo para los políticos conservadores.

Ahora, ese equilibrio parece haberse roto con una serie de reformas impulsadas desde el Capitolio estatal.

Nuevas leyes y control del currículo

Los republicanos de Texas han aprobado leyes que restringen qué y cómo se enseña en las aulas universitarias.

Entre ellas destaca una legislación que ordena auditar todos los cursos de estudios de género y establece legalmente la existencia de solo dos géneros.

Otra norma, el Proyecto de Ley Senatorial 37, debilitó el control del profesorado y fortaleció a las juntas directivas designadas políticamente.

Estas juntas ahora tienen poder para aprobar líderes académicos clave, incluidos decanos y jefes de departamento.

Cambios en el liderazgo y el campus

La Universidad de Texas en Austin ya no es dirigida por un académico, sino por un abogado republicano con vínculos con el fiscal general Ken Paxton.

El nuevo presidente ha prometido reformas curriculares alineadas con las prioridades del gobierno estatal.

Además, el campus inauguró la Escuela de Liderazgo Cívico, diseñada para atraer a estudiantes conservadores y equilibrar el perfil ideológico.

En paralelo, decenas de empleados fueron despedidos tras la prohibición estatal de oficinas de diversidad e inclusión.

Un debate nacional sobre libertad académica

La tensión se intensificó con el despido de un profesor de Texas A&M que impartía estudios de género, tras la queja de una estudiante.

El caso escaló rápidamente y provocó la destitución del jefe de departamento y del decano involucrados.

Finalmente, el presidente de Texas A&M presentó su renuncia, ampliando el debate más allá del campus.

Para críticos y defensores, lo que ocurre en Texas plantea preguntas clave sobre el futuro de la libertad académica en Estados Unidos, señaló ‘The New York Times‘.

Arrow-Down Artículo relacionadoArrow-Down2
Regresar al Inicio