Mitos y Leyendas: La leyenda del ave Caraú
Publicado el 12/12/2023 a las 11:22
Publicado el 12/12/2023 a las 16:22
- Genny de Bernardo te comparte la leyenda del Caraú, un ave con que emite un sonido peculiar.
- Un joven alto, elegante y talentoso era buen bailarín, aunque esto sería una razón para una tragedia.
- La transformación que sufre lo lleva a siempre tener un llanto por un error que no se perdona jamás.
En los vastos territorios de Corrientes, se encuentra una ave conocida como el Caraú, cuyo nombre resuena como un eco de su graznido onomatopéyico.
Este pájaro, con su plumaje de un negro profundo y un vuelo torpe, halla su hogar en las lagunas, esteros y bañados de la región, como si estuviera destinado a habitar allí desde tiempos inmemoriales.
Sin embargo, lo que lo distingue de otras aves es su grito característico, un llamado que emite en las tranquilas noches de la región o cuando percibe la cercanía de un intruso en su comunidad.
Pero más allá de su nombre y sus peculiaridades, el Caraú es también el protagonista de una fascinante leyenda que ha sido transmitida de generación en generación en la cultura correntina.
Un joven que cuida de su madre enferma

Esta leyenda narra la historia de un joven llamado Caraú, un apuesto y talentoso bailarín, músico y cantante que vivía en estrecha compañía con su madre, a quien dedicaba todos sus cuidados y preocupaciones.
Un fatídico día, la salud de su madre se deterioró gravemente, y Caraú hizo todo lo que estuvo a su alcance para proporcionarle remedios caseros que aliviaran su sufrimiento.
A pesar de sus esfuerzos, la salud de su madre no mejoraba, lo que lo llevó a tomar la decisión de emprender un viaje al pueblo más cercano, que se encontraba a varias leguas de distancia, en busca de ayuda médica.
En su camino hacia el pueblo, Caraú se topó con un inusual acontecimiento: un animado baile que atraía su curiosidad. Movido por la curiosidad, decidió unirse a la celebración.
Caraú se pierde en el baile

Pronto, se encontró en medio de los bailarines y quedó cautivado por la presencia de una joven de extraordinaria belleza que compartía con él el entusiasmo por la danza.
Su gracia y encanto sobresalían entre todos los presentes, y ambos se vieron irresistiblemente atraídos el uno al otro.
Durante toda la noche, Caraú y la enigmática joven danzaron con pasión y alegría, olvidando temporalmente los problemas de su madre enferma.
No obstante, al despuntar el alba, un amigo de Caraú le trajo la devastadora noticia de que su madre había fallecido durante su ausencia.
El remordimiento del joven

Ante la noticia, Caraú respondió con resignación, diciendo: «Aún hay tiempo para llorar, mi buen amigo».
Sin embargo, atormentado por un profundo remordimiento, abandonó el baile y se apresuró a regresar a su hogar para hacerse cargo de los asuntos relacionados con su madre fallecida.
Según la leyenda, lo que ocurrió después es igualmente asombroso. Caraú, atribulado por su culpa y dolor, comenzó un largo peregrinaje por los extensos territorios de Corrientes, sin encontrar consuelo.
Su ropa oscura, desgarrada por el paso del tiempo y la intemperie, se deshizo, transformándose gradualmente en plumas. Sus brazos se convirtieron en alas, y su cuerpo adoptó la forma de un ave.
El llanto eterno del Caraú

Finalmente, se sumergió por completo en la vida de los esteros y bañados, donde pasó sus días y noches llorando por su madre perdida.
La leyenda también cuenta que la misteriosa joven que lo retuvo en el baile también sufrió una transformación similar, asumiendo la forma de una pollona.
Desde entonces, ambos, el Caraú y la pollona, recorren juntos los intrincados paisajes de Corrientes en un constante peregrinaje, como una eterna búsqueda de redención y consuelo en medio de la belleza y la melancolía de la región.
Mitos y Leyendas se despide de ti por el momento y agradece tu preferencia y atención. Esperamos que la leyenda del Caraú haya sido de tu agrado. ¡Hasta la próxima!
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