EE.UU. amplía permiso para exportar gas licuado de Venezuela hasta septiembre
Publicado el 07/07/2025 a las 18:19
- EE.UU. extiende permiso GLP
- Licencia vence en septiembre
- Sanciones limitan transacciones
Según informa la agencia EFE, Estados Unidos decidió extender hasta el 5 de septiembre la autorización para la descarga de gas licuado de petróleo (GLP) proveniente de Venezuela, siempre que este haya sido embarcado en un buque este martes o en una fecha anterior.
La medida fue confirmada por el Departamento del Tesoro, que prolongó la llamada Licencia General 40D, un permiso clave para permitir transacciones con el Gobierno de Venezuela, la petrolera estatal PDVSA o cualquier entidad en la que la compañía tenga una participación igual o mayor al 50%.
Esta licencia, que originalmente se concedió en julio de 2021 y se renovó en 2022 y 2023, forma parte de un esquema de excepciones dentro del régimen de sanciones que Estados Unidos ha mantenido sobre el sector energético venezolano.
Durante el primer mandato del presidente Donald Trump (2017-2021), una orden ejecutiva prohibió explícitamente las transacciones de GLP con Venezuela en noviembre de 2018 y las amplió en 2019, en el marco de la estrategia de presión contra el gobierno de Nicolás Maduro.
Flexibilización de sanciones y contexto político

El expresidente demócrata Joe Biden flexibilizó esas restricciones tras llegar a la Casa Blanca en enero de 2021, habilitando las licencias para que ciertas transacciones energéticas pudieran realizarse bajo condiciones específicas, con el argumento de facilitar el acceso de la población venezolana a combustibles domésticos esenciales.
La renovación anunciada mantiene el esquema actual, pero impone limitaciones claras: la licencia no autoriza pagos en especie con petróleo crudo ni productos derivados, y tampoco permite transacciones con personas o entidades bloqueadas fuera de PDVSA o sus subsidiarias.
La población venezolana utiliza ampliamente el GLP para cocinar y abastecer sus hogares en todo el país, donde la crisis energética ha reducido la capacidad de refinación y las sanciones, la mala gestión y el deterioro de la infraestructura han afectado la distribución de combustibles.
Esta extensión de la Licencia 40D fue vista por analistas como un intento de mantener un canal humanitario mínimo para el suministro de gas doméstico. Mientras la política de sanciones en general se vuelve a endurecer con el retorno de Trump a la presidencia tras ganar las elecciones de 2024.
Licencia GLP Venezuela: Chevron y sanciones

A finales de mayo, la administración Trump confirmó la expiración de la licencia que había permitido a la petrolera estadounidense Chevron operar en Venezuela. Poniendo fin a un permiso que la administración Biden había otorgado en noviembre de 2022 en paralelo con el diálogo político entre el gobierno de Maduro y la oposición venezolana.
Ese diálogo, impulsado por mediadores internacionales en México y otros países, buscaba condiciones para la convocatoria de elecciones presidenciales libres y competitivas en Venezuela. Pero las negociaciones se han estancado y Washington acusa a Maduro de incumplir compromisos clave.
La vocera del Departamento de Estado, Tammy Bruce, explicó recientemente que el presidente Trump ordenó al secretario de Estado. Marco Rubio, que expiren todas las licencias petroleras heredadas de la «era Biden». Ya que según el nuevo gobierno, esas medidas solo «beneficiaron al régimen de Maduro» sin lograr un cambio democrático.
La postura oficial de Washington sostiene que el levantamiento o relajamiento de sanciones debe estar condicionado a avances concretos en materia electoral y respeto a los derechos humanos. Algo que la administración Trump considera no ha ocurrido en los últimos años.
Impacto energético y tensión diplomática
Al renovar la licencia 40D para GLP hasta septiembre. Estados Unidos mantiene la posibilidad de suspender o reconfigurar este permiso en cualquier momento. Dependiendo de la evolución de la situación política en Venezuela y de la estrategia de sanciones del Departamento del Tesoro.
Mientras tanto, expertos del sector advierten que el panorama energético venezolano sigue siendo crítico. Con baja producción de crudo, problemas de refinación y una dependencia cada vez mayor de las importaciones de combustibles para satisfacer la demanda interna.
Aunque la autorización de importación de GLP alivia parcialmente el déficit de gas doméstico en el país. No resuelve los problemas estructurales del sector petrolero ni las tensiones políticas que han complicado los intentos de negociación con la comunidad internacional.
En ese contexto. La renovación de la licencia hasta el 5 de septiembre representa tanto un alivio temporal para la población venezolana como un recordatorio de la volatilidad que caracteriza la relación entre Caracas y Washington. Sujeta a los vaivenes de la diplomacia, las sanciones y la geopolítica energética.
Artículo relacionado