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La verdadera “línea de pobreza” en EE.UU. ronda los $140.000 al año ¿Qué significa esto?

La línea de pobreza oficial queda lejos del costo de vida actual en EE.UU., donde vivienda, salud y cuidado infantil presionan los ingresos.
2025-12-30T12:45:26+00:00
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FOTO: Shutterstock
  • Un nuevo análisis cuestiona si la línea de pobreza refleja el costo real de vivir en EE.UU.
  • El cálculo tradicional ignora gastos clave como vivienda, salud y cuidado infantil.
  • El debate podría influir en futuras políticas públicas y apoyos económicos.

El concepto de pobreza en Estados Unidos vuelve a estar bajo debate.

Un estudio realizado por el economísta Michael W. Green, sugiere que la línea de pobreza real para una familia de cuatro personas estaría mucho más arriba de lo que indican las cifras oficiales.

Según esta visión, se necesitarían alrededor de $140.000 al año para cubrir gastos esenciales. Aunque no cambia las reglas actuales, el planteamiento pone en evidencia la brecha entre los ingresos y el costo de vida moderno.

Una línea de pobreza que no refleja el costo de vida actual

En Estados Unidos, la línea oficial de pobreza se calcula desde 1963. El método se basa en una fórmula que toma como referencia el gasto en alimentos de una familia promedio de esa época.

En ese entonces, se asumía que un hogar destinaba aproximadamente un tercio de su presupuesto a la comida y que una familia era considerada pobre si ganaba menos del triple de ese costo.

Desde esa época, el indicador solo se ha ajustado a la inflación, sin cambios en su estructura.

Hoy, el Nivel Federal de Pobreza fija el umbral para una familia de cuatro personas en $32.150 al año. Esa cifra, aunque sigue siendo la referencia oficial, está cada vez más alejada de la realidad económica que enfrentan millones de hogares.

Cómo cambió la forma en que las familias gastan su dinero

El problema central es que la estructura del gasto familiar ha cambiado por completo. Actualmente, la comida representa apenas el 12.9% del gasto total de un hogar típico. En contraste, rubros como vivienda, atención médica, transporte y cuidado infantil absorben una proporción mucho mayor del ingreso.

Esta transformación del costo de vida es especialmente visible en grandes ciudades y áreas metropolitanas, donde vive una parte importante de la población latina. En estos lugares, los gastos fijos aumentan más rápido que los salarios, lo que genera una presión constante sobre los presupuestos familiares.

El análisis que propone una nueva referencia

El economista Michael W. Green retomó la lógica original de la fórmula de 1963, pero la aplicó a los patrones de gasto actuales.

En lugar de multiplicar el costo de los alimentos por tres, su análisis sugiere que la línea de pobreza debería ser 16 veces el gasto anual en comida.

Con ese enfoque, el umbral de pobreza se ubicaría entre $130.000 y $150.000 al año. De acuerdo con este cálculo, una familia promedio necesita alrededor de $136.500 anuales para cubrir necesidades básicas, una cifra muy distante de la medición oficial vigente.

Qué significa esto para los latinos en EE.UU.

Para muchas familias hispanas en Estados Unidos, este análisis no resulta sorprendente. Incluso hogares con ingresos de seis cifras enfrentan dificultades para cubrir gastos básicos.

  • El aumento sostenido en el costo de la vivienda en ciudades como Los Ángeles, Miami o Nueva York ha superado el promedio nacional.

A esto se suman gastos elevados en cuidado infantil y atención médica, que se han convertido en algunos de los rubros más difíciles de absorber. Aunque los ingresos han crecido en términos nominales, muchos salarios no han seguido el ritmo del costo de vida tras la pandemia.

Por eso, numerosas familias sienten que “el dinero no alcanza”, aun cuando sus ingresos están por encima del promedio nacional de $105.000 al año. La brecha entre la línea de pobreza oficial y los gastos reales ayuda a explicar una sensación de frustración económica cada vez más extendida.

Qué dicen los analistas citados

Michael Green ha señalado que la fórmula creada en 1963 ya no refleja los patrones actuales de gasto familiar. Su análisis subraya que ingresos cercanos a los $140.000 pueden resultar insuficientes en un contexto donde los costos básicos continúan aumentando.

El planteamiento no redefine legalmente quién es considerado pobre, pero sí cuestiona si los indicadores actuales siguen siendo útiles para entender la realidad económica de los hogares.

Qué sigue en el debate sobre la pobreza

Aunque este cálculo no modifica la medición oficial ni las reglas de elegibilidad para programas como Medicaid o CHIP, sí abre la puerta a una discusión más amplia.

Entre las posibles consecuencias están debates legislativos para actualizar la fórmula y la creación de nuevas métricas que incluyan gastos como vivienda, salud y cuidado infantil.

Para las familias latinas, una revisión del concepto de pobreza podría traducirse en políticas más acordes al costo real de vivir hoy en Estados Unidos. El reto será lograr que los indicadores oficiales reflejen con mayor precisión lo que cuesta mantener un hogar en la economía actual.

La pregunta de fondo sigue abierta: ¿en qué punto el ingreso deja de ser suficiente para vivir con estabilidad en EE.UU.?

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