Liverpool vence a Brighton en el regreso de Salah
Publicado el 12/13/2025 a las 12:53
El Liverpool volvió a respirar.
En un Anfield cargado de tensión deportiva y emocional, los Reds vencieron 2-0 a Brighton en un partido que no solo significó un triunfo necesario en la Premier League, sino también el regreso de Mohamed Salah tras días de polémica con Arne Slot.
El equipo necesitaba respuestas urgentes y, al menos por una tarde, las encontró.
Un triunfo obligatorio para frenar la crisis

Liverpool llegó a la fecha 16 bajo presión.
El empate 3-3 contra Leeds había desatado un terremoto interno: Salah rompió el silencio, cuestionó su suplencia y aseguró que la relación con Arne Slot estaba “rota”.
Sus palabras, multiplicadas en todos los rincones del club, terminaron con él fuera de la convocatoria para el partido contra Inter en Champions League.
Con ese trasfondo incómodo, el duelo ante Brighton no era uno más. El Liverpool necesitaba ganar para recomponer la tabla, limpiar el ambiente y evitar que Slot quedara aún más expuesto.
El arranque ayudó: en apenas 50 segundos, Ekitike aprovechó un error defensivo del rival y abrió el marcador, quitándole peso a un equipo que venía jugando con la mochila llena.
Brighton intentó reaccionar, pero la tensión en Anfield se confundía con urgencia y determinación.
Los Reds necesitaban una señal de que podían enderezar el rumbo antes de que la temporada se complicara más.
El regreso de Salah: ovación, mensaje y asistencia

La tarde sumó un giro inesperado a los 22 minutos: Joe Gómez se lesionó y Slot decidió mover piezas.
La solución fue inusual, pero simbólicamente potente. Entró Mohamed Salah, mientras Szoboszlai se desplazó al lateral derecho. La respuesta del estadio fue inmediata: una ovación que sacudió Anfield.
La hinchada entendió la importancia del momento.
El egipcio no jugaba en Premier desde hacía jornadas y su última presencia en cancha había terminado envuelta en críticas dirigidas al entrenador. Su ingreso, entonces, fue tanto futbolístico como emocional.
Salah jugó un partido eficiente, responsable y, sobre todo, decisivo.
No marcó, pero entregó la asistencia para sentenciar el duelo: un tiro de esquina preciso que Ekitike transformó en su segundo tanto con un cabezazo imparable.
El 2-0 calmó las aguas. Liverpool recuperó control, confianza y cierta armonía después de días en los que cada palabra se sentía como una chispa.
Liverpool vuelve a ilusionarse… al menos por un día

El cierre del encuentro deja varias conclusiones.
La primera: Liverpool necesitaba un triunfo y lo consiguió con autoridad.
La segunda: Salah sigue siendo determinante incluso en medio de la tormenta.
La tercera: Slot obtiene algo de respiro, pero la relación con su máxima figura sigue siendo la gran incógnita.
Para Brighton, en cambio, fue una derrota que corta ritmo y expone fragilidades defensivas.
Para Liverpool, una bocanada de oxígeno que sabe a oportunidad renovada.
Ahora el desafío es sostener este impulso sin nuevos sobresaltos. La Premier no perdona, y Anfield tampoco.
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