Mack Hollins llegó esposado y descalzo al Super Bowl LX
Publicado el 02/09/2026 a las 15:51
Publicado el 09/02/2026 a las 20:51
El Super Bowl LX dejó una imagen inesperada incluso antes del kickoff.
El receptor de los New England Patriots, Mack Hollins, llamó la atención al llegar al Levi’s Stadium esposado, descalzo y con uniforme de prisionero, en una de las entradas más insólitas que se recuerdan en la historia del evento.
Una llegada que sorprendió a todos
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Hollins apareció con cadenas en pies y manos, una mascarilla en el rostro y un atuendo que simulaba el de un recluso, generando asombro entre aficionados, medios y personal del estadio.
La escena ocurrió horas antes del duelo ante los Seattle Seahawks, correspondiente al Super Bowl LX.
En la parte posterior del uniforme se leía la inscripción “Rango 13”, un detalle que rápidamente despertó especulaciones y debate en redes sociales.
El significado del mensaje
Patriots WR Mack Hollins arrives at the #SuperBowl in handcuffs and barefoot.
— Pop Base (@PopBase) February 8, 2026
De acuerdo con información citada por el New York Post, la frase “Rango 13” hace referencia a una unidad de ultra alta seguridad de la prisión ADX Florence, ubicada en Colorado, considerada una de las cárceles más estrictas de Estados Unidos.
A pesar de la imagen, la llegada de Hollins no estuvo relacionada con ningún problema legal, sino que fue una decisión personal ligada a su estilo poco convencional y a su gusto por romper esquemas en los días de partido.
Un personaje conocido en la NFL

Mack Hollins es reconocido dentro de la liga por su conducta atípica fuera del campo.
No es la primera ocasión en la que se presenta descalzo en eventos oficiales, ya que acostumbra caminar sin calzado y vestir de manera extravagante antes o después de los encuentros.
Su llegada al Super Bowl LX reafirmó esa imagen de jugador excéntrico, dispuesto a llamar la atención incluso en el escenario más grande del fútbol americano.
El homenaje a Mike Vrabel
Además del uniforme de prisionero, Hollins llevaba consigo un jersey de fútbol americano que utilizó posteriormente durante el calentamiento en el campo.
La camiseta correspondía a los “Warriors”, equipo de la escuela secundaria del entrenador en jefe de los Patriots, Mike Vrabel.
El jersey incluía el apellido de Vrabel en el dorsal, un gesto interpretado como un mensaje de lealtad y respaldo hacia su entrenador en una noche clave para la franquicia.
La combinación entre provocación, simbolismo y homenaje convirtió la llegada de Mack Hollins en uno de los momentos más comentados del Super Bowl LX, incluso antes de que comenzara el partido.
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