“Hice magia”, dice Trump: ¿realmente los precios de la carne bajaron?
Publicado el 10/17/2025 a las 12:32
- El presidente Trump asegura que su administración logró reducir el precio de la carne.
- Los datos oficiales muestran aumentos de hasta 14 % en el último año.
- Sequía, escasez de ganado y altos costos siguen presionando los precios.
El precio de la carne continúa siendo uno de los mayores dolores de cabeza para los consumidores en Estados Unidos.
Aunque el presidente Trump afirmó que su administración había logrado un acuerdo para reducir los costos, los datos oficiales contradicen esa versión: los precios de la carne de res y ternera alcanzaron niveles récord en los últimos meses.
- Durante un evento en la Oficina Oval, Trump dijo: “Hicimos magia con la carne”, al referirse a un supuesto plan federal para estabilizar los precios.
Sin embargo, los informes del Departamento de Agricultura y la Oficina de Estadísticas Laborales muestran un panorama diferente: los precios subieron cerca de un 14% en un año, afectando el presupuesto de millones de familias.
Precio de la carne: qué dicen los datos oficiales
De acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), el precio promedio de la carne molida llegó a $6.31 por libra en agosto, marcando un nuevo máximo histórico.
Los consumidores ahora pagan más de 30% por encima del valor previo a la pandemia, mientras que el costo de otros productos básicos como los huevos y la leche también se ha disparado.
El precio de la carne sube por una combinación de factores:
- Sequías prolongadas que reducen el número de cabezas de ganado.
- Aumento de los costos de alimentación y transporte.
- Escasez de mano de obra en el sector agrícola.
- Altos aranceles a las importaciones de carne extranjera.
Aun con las declaraciones del presidente, no se ha publicado ningún plan formal del gobierno de Trump que detalle medidas específicas para bajar los precios.
El papel del gobierno de Trump en la crisis alimentaria
Trump anuncia acuerdo para bajar el precio de la carne vacuna en EEUU https://t.co/vspFuVL14H pic.twitter.com/q2hczCVyfP
— Tardáguila Agromercados (@tardaguilaagro) October 17, 2025
El gobierno de Trump ha intentado enfrentar los aumentos con acuerdos entre procesadores y distribuidores, pero los resultados han sido limitados.
- La administración enfrenta críticas por no haber contenido el impacto de la inflación alimentaria, que sigue siendo uno de los principales problemas económicos del país.
- Además, los aranceles sobre la carne importada de Brasil y México han restringido la oferta, lo que ha contribuido al alza de los precios locales.
El Departamento de Agricultura prevé que el suministro de carne de res en EE. UU. seguirá cayendo hasta 2026, mientras que la demanda interna continúa alta, presionando aún más los precios.
Cómo impacta el precio de la carne en el bolsillo del consumidor
El aumento sostenido del precio de la carne afecta directamente el presupuesto familiar.
- Los hogares de ingresos medios y bajos destinan una mayor parte de su salario a alimentos, y los cortes de res son de los productos que más han subido en el supermercado.
- Los expertos advierten que esta situación podría empeorar si no mejora la disponibilidad de ganado o si el gobierno de Trump mantiene los aranceles actuales sobre las importaciones.
Algunos supermercados han optado por promociones y programas de descuentos temporales, pero no logran compensar el alza generalizada de los precios.
Causas detrás del aumento de precios
El panorama actual se debe a una combinación de factores climáticos, económicos y regulatorios:
- Sequías que obligaron a los ganaderos a reducir sus rebaños.
- Costos de producción elevados, incluyendo transporte y alimento.
- Escasez de importaciones, agravada por restricciones sanitarias.
- Mayor demanda interna tras la recuperación del empleo.
Estos elementos han reducido la oferta nacional, generando un círculo vicioso en el que los precios siguen subiendo sin una respuesta clara del gobierno.
Qué medidas se esperan para estabilizar el mercado
El Departamento de Agricultura trabaja con productores para aumentar la capacidad de sacrificio y distribución, mientras que algunos legisladores proponen incentivos fiscales para los ganaderos.
Sin embargo, los economistas coinciden en que los precios no bajarán en el corto plazo.
El alivio podría llegar hasta 2026, si las condiciones climáticas mejoran y se reponen los rebaños.
- Por ahora, la realidad contradice el optimismo del presidente: lejos de una “magia económica”, el precio de la carne se mantiene alto, presionando la inflación y afectando a millones de consumidores.
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