¿Puede el Estrés aumentar el riesgo de un accidente cerebrovascular? La ciencia nos lo explica!
Publicado el 12/08/2025 a las 13:57
Publicado el 08/12/2025 a las 18:57
• Síntomas de alerta
• Detección y prevención
El accidente cerebrovascular (ACV) es una de las emergencias médicas más críticas y súbitas que existen.
Ocurre en minutos y deja muy poco margen para reaccionar.
Aunque sus causas principales están bien documentadas, una pregunta persiste: ¿puede el estrés aumentar el riesgo de sufrir un ACV?
Todo lo que debes saber sobre el accidente cerebrovascular
Si bien las fuentes médicas no describen un vínculo directo, el estrés influye en muchos factores de riesgo que sí están asociados al ACV, lo que convierte a la tensión emocional y física en un elemento que no debe subestimarse.

¿Qué es un ACV?
Según Mayo Clinic, un accidente cerebrovascular isquémico ocurre cuando el flujo de sangre hacia partes del cerebro se bloquea o se reduce, privando a las neuronas de oxígeno y nutrientes.
En cuestión de minutos comienzan a morir.
En el accidente cerebrovascular hemorrágico, un vaso sanguíneo se rompe y provoca sangrado dentro del cerebro, generando presión y daño en el tejido cerebral.
Ambos tipos requieren atención médica inmediata para reducir complicaciones y secuelas.
Cómo identificar un ACV a tiempo
Los síntomas suelen aparecer de forma repentina y reconocerlos temprano puede cambiar el pronóstico.
Entre los signos más frecuentes se encuentran:
• Dificultad para hablar o comprender el lenguaje, con palabras arrastradas o confusión repentina.
• Entumecimiento o debilidad en rostro, brazo o pierna, especialmente en un solo lado del cuerpo.
• Problemas de visión, ya sea visión borrosa, doble o ensombrecida.
• Dolor de cabeza intenso y repentino, sin causa clara, a veces acompañado de mareos o vómitos.
• Problemas para caminar, pérdida del equilibrio o coordinación.
La American Stroke Association recomienda aplicar la guía FAST para detectar rápidamente un ACV:
• F = Face (Cara caída)
• A = Arms (Debilidad en un brazo)
• S = Speech (Dificultad para hablar)
• T = Time (Hora de llamar al 911)
Si aparece alguno de estos signos, se debe llamar al 911 de inmediato, incluso cuando los síntomas desaparecen por completo.
Esto puede indicar un ataque isquémico transitorio, una advertencia de que puede ocurrir un ACV mayor.
El papel del estrés: un acelerador silencioso
Aunque las fuentes no presentan el estrés como causa directa del ACV, sí muestran que muchos factores de riesgo están relacionados con él.
El estrés crónico favorece la hipertensión, altera el sueño, impulsa alimentación poco saludable, aumenta la inactividad física y puede influir en el consumo excesivo de alcohol.
Todos estos elementos elevan la posibilidad de sufrir un accidente cerebrovascular isquémico o hemorrágico.
Por ello, el estrés actúa como un catalizador que amplifica riesgos existentes.
Prevención: hábitos que reducen el riesgo y también el impacto del estrés

La prevención combina cambios de estilo de vida con una supervisión médica adecuada.
Según Mayo Clinic, estas son las medidas más efectivas:
Controlar la presión arterial
Es el factor más determinante. Mantenerla dentro de rangos saludables reduce de manera significativa la probabilidad de un ACV.
Requiere seguimiento médico, actividad física y una dieta baja en sal.
Alimentación saludable y baja en grasas saturadas
Optar por frutas, verduras, aceite de oliva, frutos secos y cereales integrales ayuda a controlar el colesterol y a mantener las arterias libres de obstrucciones.
Este tipo de dieta también contribuye a regular el peso y mejorar el bienestar general.
Ejercicio regular
Al menos 30 minutos al día de actividad moderada, como caminar, trotar, nadar o montar bicicleta, disminuye la presión arterial, mejora la salud cardiovascular y reduce de manera significativa los niveles de estrés.
Evitar el tabaco y moderar el alcohol
Fumar aumenta considerablemente el riesgo de ACV, tanto en fumadores activos como en quienes se exponen al humo ajeno.
El alcohol en exceso eleva la presión arterial y afecta la salud cerebral.
Controlar la diabetes y tratar la apnea del sueño
Ambas condiciones aumentan el riesgo de ACV. Los tratamientos adecuados y el seguimiento médico constante son esenciales para mantenerlas bajo control.
No consumir drogas ilícitas
Sustancias como la cocaína y la metanfetamina están directamente asociadas con accidentes cerebrovasculares.
Mantenerte informado es la clave para evitar un ACV

Adoptar estas medidas no solo protege el cerebro, sino que también ayuda a reducir la carga del estrés cotidiano.
En ese equilibrio entre cuerpo y mente, disminuye el riesgo de un ACV y mejora la calidad de vida de manera integral.
En un contexto donde el estrés forma parte de la vida diaria y los accidentes cerebrovasculares siguen siendo una de las principales emergencias médicas, comprender los síntomas, actuar rápido y adoptar hábitos preventivos puede marcar una diferencia profunda.
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La prevención, la información oportuna y la acción inmediata siguen siendo las herramientas más poderosas para reducir el impacto de un ACV.
Advertencia: Esta información tiene fines exclusivamente educativos y no sustituye la evaluación ni las recomendaciones de un profesional de la salud.
FUENTE: Mayo Clinic / American Stroke Association. “Señales de advertencia rápidas de un accidente cerebrovascular (FAST)
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