Agentes de ICE lanzan gases lacrimógenos contra manifestantes en Minnesota
Publicado el 01/14/2026 a las 15:22
- Gases contra activistas
- Protestas estudiantiles crecen
- Redadas llegan a tribunales
Agentes federales lanzaron gases lacrimógenos y rociaron un irritante en los ojos contra activistas en Mineápolis este martes, mientras estudiantes abandonaban una escuela suburbana en protesta.
El uso de agentes químicos se produjo cerca de donde Renee Good fue fatalmente baleada en la cabeza por un agente de migración la semana pasada.
Un hombre que intentaba protegerse de los gases se frotó los ojos con nieve y gritó pidiendo ayuda. Agentes en un Jeep sin identificación rociaron el irritante naranja y se alejaron.
Redadas migratorias escalan en Mineápolis
🚨 Continúan los amagos y agresiones de ICE en Minneapolis, desatando indignación y protestas masivas en la ciudad y otras partes de EE. UU. tras la muerte de Renee Good y el aumento de despliegues federales. pic.twitter.com/NpkBpLdVvn
— Ultra Noticias Puebla (@Ultrapuebla) January 14, 2026
La escena se convirtió en un eco de las protestas previas, con abucheos y silbatos naranjas cuando los agentes fuertemente armados pasan por las calles.
La práctica de tocar silbatos entre los residentes y manifestantes se ha vuelto común como forma de alertar y expresar rechazo, según La Jornada.
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Una vecina que acudió a apoyar a amigos del vecindario dijo estar “indignada” al ver a agentes con equipo táctico y máscaras de gas, cuestionando su propósito y presencia.
“Sentí que la única razón por la que vendrían aquí es para acosar a la gente”, señaló. El ambiente general se ha caracterizado por una fuerte tensión entre las fuerzas federales y los residentes.
Uso de gas genera indignación vecinal

Las protestas no se limitan a acciones en las calles. El tema de las redadas migratorias ahora se dirige a un tribunal federal.
Minnesota y los alcaldes de Minneapolis y Saint Paul presentaron una demanda en la que piden a un juez que suspenda inmediatamente las operaciones de control migratorio.
No se ha fijado todavía una audiencia sobre la solicitud.
La administración estatal y los líderes locales argumentan que las tácticas utilizadas por los agentes han generado confrontaciones violentas y ponen en riesgo las libertades civiles de los residentes.
La demanda acusa al gobierno federal de realizar una “invasión” y de violar derechos constitucionales, incluidos la libertad de expresión y de reunión, al llevar a cabo detenciones y acciones agresivas incluidas redadas cerca de escuelas y hospitales.
En el contexto de las protestas, estudiantes en Brooklyn Park, Minnesota, abandonaron sus escuelas en señal de desaprobación contra la operación de control migratorio, uniéndose a otros alumnos que se han sumado a manifestaciones similares esta semana.
Clima de confrontación y respuesta comunitaria

La muerte de Renee Good — baleada por un agente de migración cerca de su hogar — ha elevado la indignación pública y alimentado una respuesta comunitaria vigorosa.
Ese incidente trágico se convirtió en un punto de inflexión para muchos residentes y activistas, que ahora ven las redadas como un símbolo de excesivo uso de fuerza federal en comunidades locales.
Grupos en Mineápolis organizan abucheos y se han hecho notar con silbatos cada vez que los agentes aparecen, como parte de una estrategia para advertir a otros residentes y protestar contra la presencia federal.
Manifestantes también han sido vistos coreando consignas y confrontando a las autoridades en las calles.
Las autoridades federales, por su parte, mantienen que las operaciones son parte de una aplicación de la ley migratoria más amplia.
Mientras tanto, líderes estatales y locales continúan exigiendo una pausa y revisión de estas tácticas, y buscan resolver el conflicto en los tribunales.
¿Por qué importa?
La confrontación en Mineápolis refleja un punto álgido en el debate sobre las políticas migratorias en Estados Unidos, la relación entre fuerzas federales y comunidades locales, y los límites del uso de fuerza en operativos de seguridad.
La situación sigue evolucionando tanto en las calles como en los tribunales, mientras la sociedad observa el impacto de estas redadas en la vida comunitaria y en el ejercicio de derechos civiles.
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