Salvadoreño Víctor Antonio Martínez Hernández es acusado de estrangular y violar a una madre
Publicado el 06/17/2024 a las 15:51
- Víctor Antonio Martínez Hernández cometió atrocidad
- El salvadoreño causó dolor, muerte y terror
- Dejó a cinco niñitos sin su mamá
Terror, muerte y dolor sembró a su paso Víctor Antonio Martínez Hernández por Estados Unidos.
Su última víctima fue Rachel Morin, una madre de cinco niños, a quien presuntamente estranguló mientras ella se ejercitaba en un sendero de Maryland, dijeron las autoridades.
La historia criminal del hispano, según la policía de Tulsa, comenzó en su tierra natal, en El Salvador, de donde presuntamente escapó tras asesinar en enero de 2023 a una mujer.
Ya en suelo americano continúo su ola de crímenes.
Las atrocidades de Víctor Antonio Martínez Hernández

«No vino aquí para lograr una vida mejor para él o su familia. Vino aquí para escapar del crimen que cometió en El Salvador. Vino aquí y asesinó a Rachel», dijo el sheriff del condado de Harford, Jeffrey Gahler.
El ADN del salvadoreño de 23 años se vincula al violento asalto que sufrió una niña de 9 años y su madre durante un allanamiento de morada en marzo de 2023 en Los Ángeles, detalla.
Los investigadores presumen que luego del crimen, Martínez Hernández huyó desde California hacia el condado de Hartford, en Maryland.
En una mala jugada del destino, Rachel y el inmigrante presuntamente se habrían tropezado el 5 de agosto de 2023 y ella no vivió para contarlo.
Todos temían lo peor y denunciaron. Al amanecer, los cuerpos de seguridad hallaron su cadáver. Ella había sido violada y brutalmente asesinada.
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A pesar de que se emitió un alerta nacional para la búsqueda del asesino de Rachel, los agentes tardaron nueve meses en obtener un rastro contundente del sospechoso, su ADN.
Demoraron 30 días más para localizar su escondite.
Los agentes de la Oficina Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) lo ubicaron frente a un bar, en Tulsa.
En un primer momento negó su identidad, pero al verse sin escapatoria, dio su nombre.
Sin derecho a fianza permanece el salvadoreño en una cárcel del condado de Tulsa, en Oklahoma.
Se enfrenta a cargos de asesinato en primer grado y violación en primer grado por la muerte de Rachel Morin.
Las autoridades informaron que también está a disposición del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés).
Espera ser extraditado al condado de Harford.
«Con suerte, nunca más tendrá la oportunidad de caminar libre», dijo el alguacil Gahler.
«Quiero que muera en un sistema penitenciario de Maryland”, acotó.
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