Madre del atacante de Mineápolis trabajó en la escuela donde ocurrió la masacre
Publicado el 08/28/2025 a las 17:33
- Madre trabajó en escuela
- Dos niños murieron atacados
- Autoridades investigan motivo
Según informa la agencia EFE, La tragedia que sacudió a Mineápolis el pasado martes dejó un rastro de dolor que atraviesa no solo a las víctimas y sus familias, sino también a la del propio atacante.
Mary Grace Westman, madre de Robin Westman, había sido parte del personal administrativo de la escuela católica Annunciation, donde se produjo el tiroteo.
Durante cinco años trabajó como secretaria parroquial del centro educativo, hasta su jubilación en 2021, según confirmaba la página oficial de la institución.
En ese entonces, la iglesia destacó su labor en una publicación de Facebook en la que le agradecieron la hospitalidad, amistad y compasión brindadas a la comunidad escolar.
El ataque del tirador de Mineápolis
La madre de Robin Westman, el atacante de la escuela católica de Mineápolis, trabajó en el centro donde se produjo el tiroteo que dejó dos niños muertos y otros 17 heridos, entre ellos 14 menores de edad.
Mary Grace Westman pasó cinco años trabajando como… pic.twitter.com/vnRPBy4Oq9
— NMás (@nmas) August 28, 2025
El detalle de que la madre del tirador estuviera vinculada directamente a la escuela añade un nuevo nivel de conmoción al caso.
El hecho de que Robin Westman eligiera precisamente el centro donde su madre trabajó por años plantea interrogantes aún más inquietantes sobre sus motivaciones.
Las autoridades locales confirmaron que el atacante, de 23 años, ingresó armado en la iglesia de la escuela Annunciation, donde se encontraban niños de entre 5 y 14 años.
Allí abrió fuego contra la congregación, asesinando a dos menores de 8 y 10 años.
Armas legales y dudas sobre el motivo

Otros 17 resultaron heridos, 14 de ellos niños, según la policía de Mineápolis.
Uno de los heridos permanece en estado crítico, aumentando la preocupación por un posible incremento en el número de víctimas fatales.
Tras el ataque, Westman se quitó la vida en el mismo lugar, cerrando con violencia el episodio que sigue sacudiendo a la comunidad.
El jefe de la policía de Mineápolis, Brian O’Hara, informó que el atacante utilizó tres armas: un rifle, un revólver y una escopeta.
Comunidad devastada tras el tiroteo de Mineápolis

Todas habían sido adquiridas de manera legal, lo que añade al debate nacional sobre la facilidad de acceso a armas de alto poder en Estados Unidos.
Hasta ahora, no se ha revelado un motivo claro detrás del ataque.
La investigación continúa centrada en entender qué llevó a un joven de 23 años a planear y ejecutar una masacre en un espacio escolar vinculado a su propia familia.
La madre del tirador no ha emitido declaraciones públicas tras el incidente.
Impacto político y debate nacional
Sin embargo, el vínculo entre su vida laboral y el escenario de la masacre se ha convertido en un foco de atención mediática.
El caso también conecta con la vida política, ya que el hermano de Mary Grace, Bob Heleringer, fue representante republicano en la Asamblea General de Kentucky entre 1979 y 2002.
La tragedia ocurre en un país donde los tiroteos en escuelas continúan siendo un tema recurrente y doloroso.
Cada nuevo episodio revive el debate sobre la seguridad en centros educativos y las medidas preventivas que se deben adoptar.
La sombra de la tragedia escolar
En Mineápolis, la comunidad escolar de Annunciation se enfrenta al dolor de perder a dos niños pequeños en un acto que parecía impensable en un espacio de fe y aprendizaje.
Las misas de oración y vigilias comunitarias comenzaron apenas horas después del ataque, como forma de acompañamiento a las familias de las víctimas.
El recuerdo de los pequeños fallecidos y el sufrimiento de los heridos se ha transformado en un llamado urgente a reforzar la seguridad en los colegios de la ciudad.
Mientras las autoridades buscan esclarecer las motivaciones de Robin Westman, el caso ya ha marcado un antes y un después para la comunidad católica de Mineápolis.
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