Trump ordena demoler el Ala Este de la Casa Blanca
Publicado el 10/22/2025 a las 20:32
- Trump demuele el Ala Este
- Nuevo salón de baile presidencial
- Críticas por destruir patrimonio histórico
Segun informa USATODAY, En un giro inesperado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha decidido demoler por completo el Ala Este de la Casa Blanca, una parte histórica del complejo que tradicionalmente alberga las oficinas de la primera dama y su equipo.
La Casa Blanca confirmó este miércoles a USA Today que “la totalidad del Ala Este será objeto de modernización y renovación”, al tiempo que se construirá un nuevo salón de baile de 90.000 pies cuadrados, una expansión que ha generado polémica por su magnitud y su impacto en el patrimonio arquitectónico del edificio presidencial.
Cuando el proyecto fue anunciado inicialmente el 31 de julio, Trump había asegurado que la nueva estructura “se construiría cerca del lado este, pero sin tocarlo” y que “respetaría plenamente el edificio existente, del cual soy un gran admirador”.
Sin embargo, los planes fueron modificados en las últimas semanas, y el mandatario explicó que los estudios arquitectónicos más recientes concluyeron que “para hacerlo correctamente tuvimos que derribar la estructura existente”.
Trump demuele el Ala Este para construir un salón

Durante un encuentro con periodistas el 22 de octubre, Trump afirmó que la decisión fue tomada tras una “enorme cantidad de estudios con algunos de los mejores arquitectos del mundo”.
El presidente insistió en que el nuevo salón de baile será “hermoso” y contará con vistas al Monumento a Washington, integrándose según él “armoniosamente con el paisaje histórico del National Mall”.
“Será un espacio de clase mundial, digno de los eventos más importantes de nuestra nación”, declaró Trump, agregando que la renovación busca “modernizar la Casa Blanca para las generaciones futuras”.
Consultado sobre la falta de transparencia respecto a la demolición completa del ala, el mandatario respondió que había mostrado los planos “a todo aquel que quisiera escuchar”.
Críticas y polémica por la demolición presidencial
It’s not his house.
It’s your house.
And he’s destroying it. pic.twitter.com/YchFF5U1nO
— Hillary Clinton (@HillaryClinton) October 21, 2025
Los trabajos de demolición comenzaron el 21 de octubre, y las imágenes de la fachada del Ala Este siendo arrancada desataron una ola de críticas en redes sociales y entre figuras políticas.
La ex primera dama Hillary Clinton reaccionó en la plataforma X con una frase contundente: “No es su casa. Es tu casa. Y él la está destruyendo”.
Organizaciones históricas y de preservación patrimonial también han expresado su indignación. El National Trust for Historic Places (NTHP) instó a la administración a detener las obras de demolición hasta que los nuevos planes pasen por los procesos de revisión pública legalmente requeridos.
Entre esos procedimientos se incluye la revisión por parte de la Comisión de Planificación de la Capital Nacional y la Comisión de Bellas Artes, organismos con autoridad para evaluar y aprobar cualquier nueva construcción en el terreno de la Casa Blanca.
Expertos advierten sobre el impacto arquitectónico

Carol Quillen, presidenta y directora ejecutiva del NTHP, advirtió que la nueva edificación, con sus 90.000 pies cuadrados, “abrumará visual y estructuralmente a la propia Casa Blanca”, cuya superficie actual es de 55.000 pies cuadrados.
“El equilibrio arquitectónico del complejo presidencial podría verse comprometido por la escala y el diseño propuesto del nuevo salón”, señaló Quillen.
Arquitectos y conservadores del patrimonio coinciden en que una demolición total del Ala Este es un cambio sin precedentes en más de un siglo de historia del edificio.
Varios expertos en arquitectura neoclásica y preservación federal han pedido que el proyecto sea sometido a un proceso de consulta pública antes de que avance.
Un proyecto de lujo en medio de críticas
El nuevo salón de baile, según fuentes cercanas al proyecto, incluirá una pista de mármol, balcones interiores, sistemas acústicos de última generación y una galería de cristal con vistas al jardín sur.
Trump, por su parte, afirmó que la construcción “reflejará la grandeza de la nación estadounidense” y que servirá para “eventos de Estado, recepciones diplomáticas y celebraciones patrióticas”.
A pesar del entusiasmo presidencial, críticos consideran que la demolición contradice los principios de preservación histórica que rigen la Casa Blanca. Declarada Patrimonio Nacional desde 1960.
La decisión también ha reavivado el debate sobre el legado arquitectónico de Trump y su tendencia a priorizar la monumentalidad sobre la conservación histórica.
Trump defiende su visión de una Casa Blanca moderna
Mientras las máquinas avanzan sobre los cimientos del Ala Este, la Casa Blanca enfrenta un nuevo capítulo de controversia política y cultural.
Para muchos, la demolición representa una pérdida irreparable de patrimonio histórico, mientras que otros la ven como una muestra de “renovación y progreso”.
El resultado final del proyecto determinará si la Casa Blanca logra equilibrar la modernidad con su identidad histórica o si. Como temen los críticos, se convertirá en símbolo de una administración que demolió más que muros físicos.
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