Trump endurece su ofensiva contra la prensa y desata nueva ola de críticas
Publicado el 11/22/2025 a las 14:29
- Trump endurece su ofensiva
- Escalan ataques contra prensa
- Nuevas restricciones informativas
El reciente insulto del presidente Donald Trump a una reportera a bordo del Air Force One volvió a encender el debate sobre la relación deteriorada entre el mandatario y los medios de comunicación.
La frase “silencio, cerdita”, dirigida a una corresponsal de Bloomberg que le preguntó por su vínculo con Jeffrey Epstein, se convirtió en símbolo del clima hostil que enfrenta la prensa.
El episodio marcó un nuevo punto de tensión en un escenario que desde 2025 se ha caracterizado por ataques personales, señalamientos públicos y presiones directas a grandes cadenas de noticias.
En especial, comunicadoras y reporteras han sido blanco recurrente de descalificaciones por parte del presidente cuando cuestionan temas sensibles.
Trump intensifica los insultos hacia periodistas

El incidente con Bloomberg no fue aislado.
Días después, Trump llamó “pésima reportera” a Mary Bruce, de ABC, luego de que la periodista preguntara sobre el asesinato del columnista Jamal Khashoggi.
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El comentario surgió durante una rueda de prensa en el Despacho Oval junto al príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, figura a la que la CIA ha vinculado con el crimen.
“No me gusta tu actitud”, añadió el mandatario, cuestionando abiertamente su capacidad profesional.
Reacciones en medios y defensa de la libertad informativa
La Casa Blanca defendió estos ataques como un ejercicio de “honestidad” por parte del presidente.
Sin embargo, periodistas de diversas cadenas respondieron con duras críticas, señalando que el tono del mandatario amenaza el libre ejercicio informativo.
Jake Tapper, conductor de CNN, calificó la actitud del presidente como “repugnante e inaceptable”, reflejando el rechazo de buena parte del gremio.
En redes sociales, usuarios ironizaron con caricaturas de Trump representado como un cerdo, subrayando el malestar generado.
Ofensiva contra cadenas y presentadores
Los ataques no se limitan a periodistas individuales.
Desde enero de 2025, Trump ha presionado públicamente a grandes cadenas, cuestionando licencias y exigiendo retirar programas.
Esta semana pidió revocar el permiso de operación de ABC, argumentando que difunde “noticias falsas”.
La ofensiva incluyó celebraciones por la cancelación del programa de Stephen Colbert, cuyo final está programado para 2026.
Presentadores nocturnos bajo presión
Trump también apuntó contra Jimmy Kimmel, indicando que sería “el siguiente” en ser retirado del aire.
Poco después, ABC canceló su programa tras una revisión del regulador por sus comentarios sobre el asesinato del activista ultraderechista Charlie Kirk.
Kimmel respondió en pantalla que no se puede permitir que el gobierno controle lo que se dice en televisión.
El presidente también arremetió contra Seth Meyers, solicitando a NBC su despido por comentarios sobre el caso Epstein.
Nuevas restricciones al acceso informativo
El choque entre gobierno y prensa no se queda en el terreno verbal.
A finales de octubre, la Casa Blanca emitió una nueva norma que limita el acceso de periodistas a áreas cercanas a la oficina presidencial.
En septiembre, el Pentágono impuso reglas que condicionan acreditaciones a la firma de compromisos que prohíben publicar ciertos materiales, incluso no clasificados.
Medios nacionales e internacionales, entre ellos EFE, rechazaron firmar el documento por considerarlo una amenaza directa al periodismo.
Un clima que se agrava
El insulto “silencio, cerdita” se ha convertido en un símbolo de la relación áspera entre Trump y el cuarto poder.
Para numerosos comunicadores, ya no se trata de un exabrupto aislado, sino del punto más visible de un patrón de hostilidad creciente.
El escenario plantea un desafío para las organizaciones informativas que buscan proteger la labor periodística frente a la presión gubernamental.
La confrontación entre el Ejecutivo y los medios parece lejos de apaciguarse en un país que enfrenta un clima político cada vez más polarizado, según ‘EFE’ y ‘El Universal‘.
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