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Una nueva forma de cocinar arroz podría reducir el riesgo de diabetes

Mejora tu dieta con la forma correcta de cocinar arroz. Descubre recomendaciones para evitar picos de glucosa y cuidar tu salud.
2025-05-03T17:51:57+00:00
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Nueva forma de cocinar arroz ayudará a tu glucosa/Foto: Shutterstock
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El arroz es un ingrediente básico en millones de cocinas en todo el mundo, y su consumo ha sido parte de la dieta diaria en países de Asia, América Latina y más allá.

Sin embargo, investigaciones recientes y consejos nutricionales apuntan a que la forma en la que se cocina este popular cereal podría marcar la diferencia entre una alimentación saludable y un riesgo potencial para la salud metabólica.

Expertos advierten que el arroz blanco, cuando se consume con frecuencia y en grandes cantidades, puede causar picos de glucosa en la sangre que exigen una respuesta acelerada del páncreas, elevando así el riesgo de padecer diabetes tipo 2.

Por ello, se están promoviendo métodos alternativos de preparación y consumo que transforman este alimento cotidiano en una opción más segura.

Enfriar el arroz: técnica clave para la salud

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Nueva forma de cocinar arroz ayudará a tu glucosa-Foto: Shutterstock

Una de las principales recomendaciones de los nutricionistas es dejar enfriar el arroz después de cocinarlo, antes de consumirlo.

Este simple paso permite que aumente el contenido de almidón resistente en el arroz, un tipo de carbohidrato que el cuerpo humano digiere de forma más lenta.

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Gracias a este proceso, la glucosa se libera de forma más gradual, evitando los aumentos bruscos en los niveles de azúcar en la sangre y reduciendo la demanda de insulina por parte del organismo.

Esta estrategia culinaria se ha popularizado en varios países asiáticos, donde el arroz es esencial en la dieta y se buscan formas de mantenerlo sin comprometer la salud.

Riesgos comprobados: lo que dice la ciencia

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Foto: Shutterstock

El arroz blanco refinado, el más común en los supermercados, ha sido señalado como uno de los más problemáticos, debido a que su procesamiento elimina parte de la fibra natural que ayuda a regular la digestión.

Por ello, otra alternativa saludable es sustituirlo por arroz integral, el cual mantiene la cáscara y otros componentes ricos en nutrientes.

El arroz integral no solo tiene más fibra, sino que también contribuye a una liberación más lenta de glucosa, ofreciendo un mejor perfil glucémico en comparación con su versión refinada.

Según un estudio realizado por la Universidad de Harvard, quienes consumen entre tres y cuatro porciones de arroz blanco al día tienen hasta un 50% más de probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2.

El riesgo aumenta incluso más, en un 10%, por cada porción grande adicional de arroz blanco que se agrega a la dieta diaria.

Los investigadores atribuyen esta reacción al almidón presente en el arroz, el cual durante la digestión se transforma rápidamente en glucosa.

Esto obliga al cuerpo a liberar insulina en grandes cantidades, un proceso que con el tiempo puede deteriorar la capacidad del organismo para regular el azúcar en sangre.

Además de modificar la preparación y el tipo de arroz, se recomienda prestar atención a los alimentos con los que se acompaña.

Combinaciones inteligentes para una digestión más lenta

Incorporar vegetales ricos en fibra como brócoli, espinacas o zanahorias puede ayudar a ralentizar la digestión y reducir el impacto glucémico del arroz.

También es beneficioso combinarlo con fuentes de grasas saludables y proteínas, como aguacate, frutos secos, aceite de oliva o legumbres.

Estas combinaciones no solo mejoran el perfil nutricional del plato, sino que también ayudan a mantener la saciedad por más tiempo, evitando el consumo excesivo de carbohidratos.

Con pequeños cambios en la cocina y un enfoque más consciente, es posible disfrutar de este alimento milenario sin poner en riesgo la salud, según ‘El Heraldo de México‘.

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