DHS anuncia cambio migratorio que beneficia a trabajadores religiosos
Publicado el 01/15/2026 a las 16:34
- DHS ajusta visa R-1
- Clero evita salidas prolongadas
- Congresos siguen pendientes
En un contexto de mayores restricciones migratorias en Estados Unidos, el gobierno federal anunció un ajuste que impacta directamente a comunidades religiosas del país.
El Departamento de Seguridad Nacional busca reducir interrupciones en el trabajo pastoral de clérigos extranjeros que sirven con visas temporales R-1.
La medida apunta a aliviar un cuello de botella migratorio que, desde 2023, obligó a muchos a salir del país por largos periodos.
Impacto de la visa R-1 en congregaciones
New DHS rule aims to shorten visa wait times abroad for religious workers serving US congregations https://t.co/QUsOR0vV0v pic.twitter.com/qDXk7u47CP
— The Independent (@Independent) January 15, 2026
El DHS anunció un cambio regulatorio para reducir los tiempos de espera fuera de Estados Unidos para clérigos extranjeros.
La modificación elimina un requisito que afectaba directamente la continuidad del trabajo religioso, según Telemundo.
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Antes, quienes tenían visa R-1 debían salir del país durante un año tras cumplir el máximo de cinco años permitidos.
Ese periodo fuera solía coincidir con la espera de la residencia permanente.
¿Qué cambió?
DHS issued a new rule intended to shorten visa wait times abroad for religious workers who serve U.S. congregations. https://t.co/OLx0omqsgL
— Newsweek (@Newsweek) January 15, 2026
Sin embargo, cambios en el procesamiento migratorio alargaron tanto los tiempos que muchos debieron abandonar Estados Unidos.
Con la nueva norma, los trabajadores religiosos aún deben salir del país.
La diferencia es que ahora pueden solicitar el reingreso de manera inmediata.
El DHS afirmó que la medida busca garantizar la continuidad de servicios esenciales para comunidades religiosas.
“Estamos tomando las medidas necesarias para garantizar que las organizaciones religiosas continúen brindando los servicios de los que dependen los estadounidenses”, señaló el comunicado.
“El compromiso es apoyar y fortalecer a estas organizaciones en su labor crucial”, añadió la agencia.
¿Por qué importa?

La norma flexibiliza una vía migratoria en un momento de endurecimiento general bajo el gobierno del presidente Donald Trump.
El DHS subrayó su compromiso con la libertad religiosa y la estabilidad operativa de las congregaciones.
Abogados de inmigración celebraron el cambio por su impacto práctico inmediato.
“Es un gran logro”, dijo Lance Conklin, abogado de inmigración en Maryland.
Según explicó, evitar salidas prolongadas reduce alteraciones graves en el funcionamiento de las organizaciones religiosas.
La Conferencia Episcopal de Estados Unidos también respaldó la decisión.
La calificó como un “paso verdaderamente significativo” para sostener servicios religiosos esenciales.
Muchas congregaciones dependen de clérigos extranjeros como pastores, sacerdotes, monjas, imanes o rabinos.
La interrupción de su labor afecta directamente a fieles y comunidades locales.
El trasfondo y lo que sigue
La visa R-1 permite una estancia máxima de cinco años.
Tradicionalmente, ese tiempo bastaba para solicitar la residencia permanente bajo la categoría EB-4.
El Congreso fija un número limitado de “green cards” por año, divididas por categorías.
En la mayoría, la demanda supera ampliamente la oferta disponible.
Algunas nacionalidades enfrentan filas separadas, con esperas que pueden durar décadas.
En otra fila estaban menores con Estatus Especial de Inmigrante Juvenil de Guatemala, Honduras y El Salvador.
En marzo de 2023, el Departamento de Estado añadió a esos menores a la fila general, junto al clero.
Ese cambio generó nuevos retrasos en las solicitudes de residencia permanente.
Se calcula que miles de trabajadores religiosos quedaron atrapados en el sistema.
En 2024, la diócesis de Paterson y cinco sacerdotes demandaron a varias agencias federales.
Argumentaron que el cambio causaba una alteración severa a la vida religiosa.
La demanda fue retirada en otoño de 2025 para permitir una respuesta normativa.
“Estamos obteniendo la resolución que buscábamos”, dijo el abogado Raymond Lahoud.
Aclaró que la espera para la residencia permanente puede extenderse una década.
En la primavera de 2025, legisladores presentaron un proyecto de ley bipartidista.
La propuesta busca extender visas religiosas mientras se procesa la residencia permanente.
La incertidumbre persiste hasta que el Congreso impulse una reforma migratoria integral.
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