¿Demandará tras ser despedida? Alejandra Jaramillo invoca la Primera Enmienda y dice que tiene derechos
Publicado el 23/07/2026 a las 15:03
- Alejandra Jaramillo La Caramelo Invocó la Primera Enmienda estadounidense.
- Redes sociales debaten posible demanda.
- Firme ante despido de Univision.
Alejandra Jaramillo La Caramelo La salida de Alejandra ‘La Caramelo‘ Jaramillo del programa ¡Siéntese quien pueda! ha tomado un rumbo drástico y confrontativo.
Aunque en sus primeras declaraciones se mostró pacífica y refugiada en su fe, la comunicadora ecuatoriana utilizó sus historias de Instagram para lanzar un contundente mensaje cargado de tecnicismos legales.
Jaramillo subió el tono y dejó entrever que la decisión de TelevisaUnivision de dejarla fuera de las pantallas fue algo ¿injusto? Y es que ella publicó un mensaje de que al ser residente permanente de los Estados Unidos, tiene garantías constitucionales, marcando una postura firme frente a las consecuencias que sufrió por su polémica celebración en el Mundial 2026.
Alejandra Jaramillo dijo que tiene derechos porque es residente de EEUU
Sin filtros por lo que consideró una falta de madurez mediática ante un festejo deportivo, la presentadora advirtió:
«Soy orgullosamente ecuatoriana, una mujer migrante, madre, que empezó desde cero aquí y elegí vivir en un país donde la primera enmienda es freedom of speech, libertad de expresión, y ese es un derecho al que tengo acceso porque soy residente permanente de los Estados Unidos, pago impuestos y no tengo problemas al margen de la ley. Apoyar a un equipo de fútbol sin haber insultado a nadie, sin haber siquiera dicho un gentilicio, no es más que libertad de expresión de lo que genera un deporte».
Esta inesperada reacción encendió el debate en las plataformas digitales, donde muchos aseguran que sus palabras suenan a una clara advertencia de demanda por despido injustificado.
Alejandra Jaramillo La Caramelo ¿Libertad de expresión o despido a voluntad? El público se divide

La caja de comentarios se convirtió en un auténtico tribunal digital donde usuarios ecuatorianos y mexicanos chocaron debido al choque de legislaciones y posturas éticas.
Por un lado, defensores de la conductora y compatriotas aplaudieron su valentía e instaron a la presentadora a no dejarse pisotear: »
Muy bien, tiene sus derechos y está en un país libre de hablar, debe demandar para que gane» y «Los derechos son irrenunciables, haga valer su contrato por despido intempestivo», señalaron usuarios en respaldo total a Jaramillo.
Sin embargo, internautas conocedores de las leyes estadounidenses no tardaron en poner los puntos sobre las íes respecto al panorama legal real de la televisión hispana.
Varios comentarios recordaron que en la mayor parte de EE. UU. rige el principio de employment at will (empleo a voluntad), el cual permite a las empresas rescindir contratos sin necesidad de causa, a menos que exista discriminación o violación contractual directa:
«La libertad de expresión te permite hablar, sin embargo, no obliga a una empresa a respaldar lo que dices; violar los códigos de conducta y la falta de ética son armas en su contra», argumentó un sector del público, mientras que detractores mexicanos sentenciaron con ironía: «Afronta las consecuencias, a México se le respeta».
Su refugio en la infancia: «Firme como roca y con la frente en alto»
A la par de la tormenta legal, Alejandra Jaramillo buscó conmover a su comunidad enviándose un mensaje de amor propio a sí misma.
La conductora publicó una tierna fotografía de su infancia portando una banda escolar de «Deportes 3er Año Básico», acompañada de una dedicatoria que reafirma que no se dará por vencida: «A ella, que siga luchando por sus sueños… Amigos, los corazones buenos permanecen buenos, firmes como roca y con la frente en alto. Por esa niña que vive en mí, que amo y que respeto», escribió.
Además, al recordar su salida, fue tajante frente a las cámaras con un contundente: «No me rindo». Con la dignidad intacta pero con la espada legal desenvainada, ‘La Caramelo’ deja en claro que este juego apenas comienza.