Russell y Antonelli tensan Mercedes tras Canadá
Publicado el 25/05/2026 a las 10:47
El Gran Premio de Canadá no solo confirmó el dominio de Mercedes en la temporada 2026.
También dejó expuesta una rivalidad que ya no parece contenerse dentro del garaje: George Russell y Andrea Kimi Antonelli compiten ahora como compañeros, sí, pero cada vez más como rivales directos por el control del equipo.
La batalla en Montreal cambió el tono de la temporada y dejó claro que la relación entre ambos entró en una fase mucho más áspera.
Mercedes tiene el mejor auto de la parrilla, pero también enfrenta un riesgo interno: que la pelea entre sus pilotos termine afectando la lucha por el campeonato.
Canadá marcó el punto de quiebre

Russell llegó a Montreal con la necesidad de responder después del impulso de Antonelli.
Lo hizo bien desde el sábado: se quedó con la pole para el sprint y luego volvió a mostrarse fuerte en un circuito donde Mercedes venía compitiendo bien en años recientes.
En la carrera principal, la pelea entre ambos empezó desde la largada y se convirtió rápidamente en una lucha directa por el liderato.
Ese duelo fue limpio, pero al límite. Hubo maniobras agresivas, radios calientes y un tono que ya no parecía el de dos pilotos administrando una ventaja de equipo, sino el de dos contendientes que no están dispuestos a regalarse nada.
Antonelli ya no se comporta como novato

El italiano salió de Canadá fortalecido pese a los roces.
Ganó su cuarta carrera consecutiva y, aunque se vio beneficiado por la falla mecánica del auto de Russell, volvió a mostrarse como el piloto con más inercia en la parrilla.
La secuencia del domingo, con intercambios duros y una orden para devolver posición tras salirse de pista, reflejó que Antonelli ya no acepta un rol secundario dentro de Mercedes.
Eso cambia todo dentro del equipo. Russell arrancó 2026 como la referencia natural tras la salida de Hamilton, pero Antonelli no solo le discutió el estatus: ahora también le discute cada metro de pista.
Russell no se rinde y Mercedes entra en zona peligrosa

Para Russell, Canadá dejó una sensación doble.
Probó que sigue teniendo velocidad y carácter, pero también evidenció que ya no controla la dinámica interna como al inicio del año. La diferencia en puntos todavía permite pelea, y el británico sabe que si algo le pasa a Antonelli o si la fiabilidad cambia, el campeonato puede reabrirse.
Ahí está el riesgo para Mercedes: cuando dos pilotos sienten que el título es suyo, la tensión suele escalar rápido. Canadá fue apenas el aviso.
Si Russell y Antonelli siguen peleando así con 17 Grandes Premios por delante, Mercedes tendrá que decidir pronto si deja correr la guerra interna… o si empieza a poner límites.
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