Super El Niño se fortalece y podría frenar huracanes en el Atlántico mientras empapa el sur de EE.UU.
Publicado el 12/05/2026 a las 15:49
- Super El Niño se fortalece
- Menos huracanes atlánticos
- Más lluvias en sur
El Pacífico central está enviando señales claras de que un evento de El Niño se está intensificando con rapidez y podría convertirse en un “Super El Niño” en los próximos meses.
Los registros recientes muestran que la temperatura del agua ya alcanzó el umbral clave de 0,5 grados Celsius, punto que marca oficialmente el desarrollo del fenómeno.
Este cambio no solo alteraría los patrones globales del clima, sino que tendría efectos directos en la temporada de huracanes del Atlántico.
De confirmarse la tendencia, el impacto se sentiría tanto en las costas estadounidenses como en amplias regiones del sur del país durante el invierno.
Qué significa un Super El Niño

El Niño forma parte del ciclo climático conocido como ENSO, que describe variaciones periódicas en la temperatura del Pacífico ecuatorial.
Cuando las aguas se calientan por encima de lo normal, se modifica la circulación atmosférica y cambian los patrones de viento a gran escala.
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En contraste, La Niña implica temperaturas más frías, mientras que una fase neutral refleja condiciones cercanas al promedio histórico.
En esta ocasión, los modelos de predicción apuntan a que el evento podría superar los 2 grados Celsius, categoría que lo ubicaría como uno de los más intensos registrados.
Cambios bajo la superficie
Aunque la superficie ya muestra señales de calentamiento, los cambios más notorios se están produciendo entre 100 y 200 metros de profundidad.
Una vasta masa de agua cálida acumulada en el Pacífico occidental comenzó a desplazarse hacia el este.
Impulsada por vientos del oeste y otros factores físicos, esa energía térmica adicional podría amplificar el fenómeno durante el verano.
Los expertos estiman que las condiciones asociadas a El Niño podrían mantenerse activas hasta finales de 2026.
Huracanes bajo presión
Uno de los efectos más relevantes de El Niño es su influencia sobre los ciclones tropicales en el Atlántico.
Las temperaturas más cálidas en el Pacífico fortalecen los vientos en niveles altos de la atmósfera, lo que dificulta la formación de huracanes en aguas atlánticas.
Ese mismo patrón favorece, en cambio, el desarrollo de tormentas en el Pacífico oriental, donde la temporada comienza esta semana.
Si el evento alcanza intensidad “super”, la actividad ciclónica en mar abierto podría reducirse de manera significativa.
Más lluvias en el sur
El fortalecimiento del fenómeno también modificaría la corriente en chorro del Pacífico, una franja de vientos que guía sistemas de tormentas.
Los modelos de largo plazo sugieren que esa corriente se intensificará y se desplazará hacia el sur.
Como resultado, California y gran parte del sur de Estados Unidos podrían experimentar precipitaciones superiores al promedio durante la segunda mitad del año.
Sin embargo, aunque el Atlántico abierto podría registrar menos huracanes, algunas zonas del norte del Golfo y la costa sureste aún podrían ver actividad tropical cercana a lo normal, señaló ‘Fox Weather‘.